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Crónica: Azkena Rock Festival - Vitoria-Gasteiz (18/06/2016)

http://www.feiticeira.org/

SETLIST THE WHO
I Can't Explain
Substitute
Who Are You
The Kids Are Alright
I Can See for Miles
My Generation
Behind Blue Eyes
Join Together
You Better You Bet
I'm One
5:15
Love, Reign O'er Me
Amazing Journey
Sparks
Pinball Wizard
See Me, Feel Me
Baba O'Riley
Won't Get Fooled Again

La calidad del cartel del Azkena Rock Festival 2016 se notaba de antemano muy descompensada en favor del sábado. No se trataba sólo de The Who, sino de un conjunto de artistas con mayor peso histórico y personalidad. Todas cumplieron, haciendo de ésta una de las mejores jornadas del Azkena a secas. Y hablamos de un festival con no poca historia.

Aunque la lluvia no dio tregua total, sí que nos permitió disfrutar más y acceder al recinto a tiempo para ver la apertura a cargo de los locales Sumisión City Blues, con su rock canallesco y ese frontman que lo mismo denunciaba Europa por y sacaba la bandera de los refugiados que increpaba al público para que se moviera un poco. El buen hacer local seguiría con el rock-metal sureño de Cobra, sonido atronador y un puñado de fieles muy fieles en primeras filas. Además nos deleitaron con el hit "True Survivor" de David Hasselhoff al despedirse, no se puede pedir más. A Raveneye en cambio se les quedaba el escenario principal grande y aunque se ganaran al público con alguna monería circense, había una cierta indefinición de propuesta que les anuncia como banda poco trascendente.

Todo lo contrario de Radio Birdman, legendaria formación australiana de protopunk que triunfó e hizo bailar mucho con maneras que iban del punk-rock al garaje pasando por el power-pop. Capitaneados por un Rob Younger anciano en apariencia pero jovial en los movimientos, fueron uno de los triunfos más unánimes de la jornada y convencieron a mucho azkenero ajeno a lo suyo. Nuestra pena fue el incomprensible solape del final de su actuación con The Scientists, otra cara del rock de las antípodas, en su caso más eléctrica y oscura, tejiendo puentes entre el post-punk obsesivo y el rock psicodélico. Más complicado de entrar en su juego, pero igualmente satisfactorio.

Y después de que Imelda May consiguiera montar una buena fiesta en el principal, la cosa se dividía entre el retorno de 091 y el rollo gótico de Fields of the Nephilim. Lo de los granadinos era una apuesta más segura para el Azkena pero los ingleses ofrecieron algo muy sugerente, místico, lleno de ambiente y con un sonido envolvente que hizo mágica la transición de la tarde a la noche. Melódicos, profundos, pausados, pero con garra... fueron un genial oasis para desengrasar los oídos antes del plato fuerte de la noche.



The Who eran lógicamente la razón por la que muchos estaban en el Azkena Rock Festival este año. Los ingleses son además un grupo de consenso. Tienen sus fans de esos de los que ya no van a conciertos, ya saben, los asiduos a eventos tipo AC/DC o Bruce Springsteen. Pero por otro lado son un grupo respetado y querido por el fan musical más exigente. Todos nos dimos cita para disfrutar de Roger Daltrey y Pete Townshend en bastante buena forma para su edad. Aún dan de sí sobre el escenario y por eso la sombra de su disolución da pena, aunque podemos decir que si ésta puede haber sido nuestra última vez de verles, se irán con el pabellón bien alto.

El setlist no se fue por las ramas. Hicieron un recorrido no estrictamente histórico por su carrera pero sí con bloques temáticos. Así comenzaron con hits primigenios como "I Can't Explain", "Substitute" o "The Kids Are Alright" que nos retrotrajeron a los 60. Unidas a esas geniales pantallas de la banda en sus primeras épocas, las nostalgia nos embargaba y viajábamos al particular mundo de esa explosión del pop-rock británico que tanto condicionó la música popular. Fue un setlist donde no faltaron los clásicos, en el que la representación dde todos sus primeros discos estuvo asegurada aunque sólo fuera con un tema.

Tras esta traca inicial de canciones más instantáneas llegó la parte en la que se enfrentaron a su etapa conceptual, algo en lo que se graduaron con dos de sus obras cumbres. Así, del rock directo pasamos a algo más solemne y teatral, primero con "Quadrophenia" y después con "Tommy". Hubo momentos muy emotivos, escaladas de intensidad increíbles y un lucimiento técnico mayor, mientras Daltrey se mostraba pletórico y Townshend derrochaba sus característicos molinillos. Magnéticos, captaron nuestra atención hasta desembocar en los característicos teclados de "Baba O'Riley" y una prolongada "Won't Get Fooled Again" cerró la fiesta. La primera vez contó más para un servidor, pero la sensación de vivir algo histórico fue patente en uno de los conciertos más relevantes que un cabeza de cartel ha ofrecido en el Azkena Rock Festival. Muy cercanos se les vio despidiéndose y agradeciendo al público la calidez en este cierre de gira. Poco más se puede pedir de unas leyendas del rock.

Seguramente muchos se fueran a su casa u hotel con el buen sabor de boca. Pero aún había una suculenta disyuntiva. ¿Refused pateando culos o... Marky Ramone pateando culos? Habíamos visto a ambos y con ganas repetíamos, pero optamos por la pegada algo más brutal y actual de Refused, aunque a buen seguro que Marky, con Ken Stringfellow al frente esta vez, hubiera merecido también. Los suecos ofrecieron un bolo tan aplastante como nos tienen acostumbrados desde su regreso. No faltaron los bailes estratosféricos, el hardcore metalizado y las concesiones algo raras a temas de su nuevo disco y hasta un guiño a Slayer. Sin embargo el setlist fue más equilibrado con respecto a la última vez.



Y para finalizar Eddie Spaghetti al frente de sus Supersuckers ofrecieron un final a medio gas. Tiraron por completo de su faceta country y estuvieron solventes y simpáticos, pero indignos de cerrar en esa tesitura una jornada de altísimo nivel. No es una cuestión sólo de acústico o eléctrico, además bajaban sus temas más insignes de revoluciones dando una sensación un tanto desoladora. No me atrevo a decir que concierto fallido pues obvio fue que muchos lo disfrutaron y de hecho el formato puede ser hasta refrescante pero también hubiera sido conveniente anunciarlo, para que supiéramos a qué exponernos, porque el cuerpo nos pedía más rock.

 

VER VIERNES (The Hellacopters, Danzig, Lucinda Williams...)

 

FOTOS
THE WHO: RhythmAndPhoto
RADIO BIRDMAN / REFUSED: MusicSnapper