/Reseñas///

Reseña: Ranaldo, Lee - Between The Times and The Tides

http://feiticeira.org/
Between The Times and The Tides
8
8.0



Matador Records [2012]
Productor: John Agnello y Lee Ranaldo
Banda: Lee Ranaldo, Steve Shelley, John Medeski , Nels Cline, Jim O’Rourke, Alan Licht, Bob Bert

No he entendido del todo las críticas que desde algunos sectores de la prensa ha recibido el nuevo disco en solitario del hasta hace poco guitarrista de los disueltos Sonic Youth, Lee Ranaldo. No las entiendo porque aunque haya sido un músico icónico y vital en la escena musical independiente de los últimos 30 años, y aunque su obra se haya marcado por la experimentación, y por ir siempre en cabeza en lo que a vanguardia indie se refiere, creo que los discos en solitario son otra cosa, otro punto de partida, y por ello Ranaldo precisamente lo que ha buscado es alejarse de las complicaciones y los excesos intrínsecamente ligados a Sonic Youth. De esta forma, partiendo de que “Between The Times And Tides” se aparta del sonido de su grupo de toda la vida, y de que el mismo artista declaró que con este disco no trataba de suplir el vacío dejado por la banda neoyorquina, pues solo queda enfrentarse al disco de una forma abierta para disfrutar de lo que pueda ofrecer. Y si el esnobismo de pensar que su propuesta con Sonic Youth era mucho más atrevida y cool os lo impide, allá cada uno, pero os perderéis un buen disco de canciones.

“Between The Times And Tides” cuenta con la ayuda en la producción de un grande como John Agnello, y de varios amigos a destacar como Steve Shelley a la batería (fundador del sello Smells Like Records e impulsor de artistas como Cat Power), Nels Cline a la guitarra (actualmente en Wilco), Jim O´Rourke al bajo (productor de algunas de las obras más excelsas también en la banda de Jeff Tweddy), o Alan Licht, entre otros. Es decir, un combinado de lujo para dar forma a un Lp que empezó siendo un proyecto mucho más básico de Ranaldo, pero que una vez en el estudio fue cogiendo forma como lo que es, un muy notable disco de indie-rock. El arranque con “Waiting On A Dream” es uno de los momentos que más se puede acercar a su pasado, si bien la electricidad sinuosa que desprende es de otro calado más cercano al pop-rock alternativo de unos REM, los cuales por cierto sobrevolarán a lo largo de todo el disco. “Off The Wall” acentúa la vertiente pop en un tema que abre con una guitarra en la línea de los Pavement más nostálgicos y accesibles. Funciona a la perfección como single de un disco que a estas alturas ya te ha avisado de que va la cosa, canciones sin mucha más pretensión que ser eso, canciones, y por supuesto facturadas con gran elegancia por un elenco de músicos difícil de igualar, y con un orgánico sonido altamente disfrutable en lo que a detalles y arreglos se refiere. “Xtina As I Knew Her” es uno de los mejores temas del disco con ese aire sugerente y fronterizo, y es quizás la pieza en la que la mano de Cline más se hace notar. Le sigue “Angles”, una pieza en la que la figura de REM vuelve a aparecer con fuerza, y tras ella el ejercicio folk “Hammer Blows” nivela una mitad de disco variada y con temas de todo tipo.

Para la segunda mitad la cosa flojea algo pero sigue habiendo momentos muy validos. Es el caso de la mutable “Fire Island (Phases)” que arranca con minuto y medio del mejor indie-rock guitarrero, para convertirse de golpe en un medio tiempo que se acercaría incluso a unos Alice in Chains menos pesados, y que aun sufre un nuevo cambio en el estribillo tirando hacia el mejor country-pop. Michael Stipe y los suyos vuelve a resonar en “Lost (Plane T Nice)”, y así, poco a poco, vamos llegando al final con temas que bajan las revoluciones (“Shouts”, “Stranded”, y “Tomorrow Never Comes”), y que quizás emborronen algo el resultado final de un disco que, sin merecer los mayores halagos de su carrera para Ranaldo, sin duda cubre las expectativas de un artista al que tristemente perseguirá, para bien y para mal, su pasado al frente de los prestigiosos y únicos Sonic Youth.


   


PUBLICIDAD