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Crónica: Jazzaldia - Donostia (27/07/2013)

SETLIST APROXIMADO DE !!!
Get That Rhythm Right
All My Heroes Are Weirdos
Californiyeah
One Girl/One Boy
Except Death
Station
Careful
Slyd
Jamie, My Intentions Are Bass
Me and Giuliani Down by the School Yard (A True Story)
Heart of Hearts

BIS
Must Be the Moon
Yadnus

Si había un momento que hacía del festival Heineken Jazzaldia algo especial ese fue sin duda el del Kursaal en la jornada del sábado. John Zorn y su libro Masada eran el epicentro de un mini festival dentro de un festival maximizado y abierto al público. Si el resto de jornadas el nombre propio destacado había sido el del Escenario Verde y con un cariz algo populista, ahora tocaba pasarse a la experimentación minoritaria del universo Zorn.

MARATHON MASADA

Es difícil expresar con palabras la diversidad vivida en el bello teatro donostiarra, sobre todo porque hablamos de formaciones ya de por si complejas que aterrizaban en medio de un maratón suficientemente complejo por si sólo. El aforo del teatro no llegó a colgar el cartel de no hay billetes, algo que en boca de la propia organización era esperable, quizás por eso del precio prohibitivo (no es que me parezca caro dado el evento que es) o porque la extensa duración invitaba poco al curioso que sólo iría por ver de que pie cojean los grupos más al uso. Procedemos a narrar una a una las bandas, por intentar simplificar el asunto:

Masada Quartet

¿Qué puede haber mejor que empezar el maratón Masada en un festival de jazz que con la formación más puramente jazzística del mundillo Zorn? Además, con el propio saxofonista como una pieza más de la formación y no sólo dirigiendo. La trompeta de Dave Douglas lució, pero poco a la sombra del genio del saxofón. Greg Cohen en su sitio, pero sobre todo soberbio Joey Baron y su versatilidad al instrumento, y eso que con la actuación soberbia de Masada Quartet sólo acababa de empezar su lección. Fue el primer aviso de que la cosa no iba a pasar de los tres o cuatro temas por formación.

Duo Sylvie Courvoisier & Mark Feldman

El matrimonio formado por el violinista Feldman y la pianista Courvoisier quizás fue de los más duros para los no demasiado iniciados en el jazz. La ejecución perfecta y el magnetismo entre ambos a la perfección, pero se torno en algo monótono y carente de sustancia para abrir fuego. Una música que en la comodidad del Kursaal hizo que hubiera algún que otro bostezo en las cercanías del que escribe.

Banquet of the Spirits

El proyecto más personal del percusionista Cyro Baptista fue todo lo contrario al calmado y lineal show de violín y piano. A Cyro, en su rincón de escenario reservado justo al lado de Zorn, le dio por sacar cachivaches hasta que se le acabó el tiempo: panderetas, una rueda enorme con platillos, ... Pero es cuando se pone con las congas y los tambores cuando mejores resultados obtiene. La formación, estuvo correcta pero aportó poco más que un soporte al desvarío del brasileño con sus instrumentos y ejerciendo de director de orquesta.

Mycale

Con el cuarteto formado por Tammy, Ayelet, Malika y Sofia llegó la presencia vocal en el escenario donostiarra. Si últimamente hemos visto bandas verdaderamente creando propuestas con mucha carga vocal (por ejemplo el "Mount Wittenberg" de Dirty Projectors), lo de Mycale cuajó bastante poco. Tiene mérito pero en lo suyo no están ni a la sombra de lo que ofrecía el resto de músicos del evento. Al menos duró poco.

David Krakauer ‘s Ancestral Groove

El clarinete de David Krakauer era el hilo conductor de una banda de apoyo interesantísima y variada, donde la música judía y el jazz convergen perfectamente con el funk y el blues. De hecho, entre los cuidados samples y bases de Keepalive y esa sección rítmica precisa es mucho más fácil brillar y sorprender. Por poner pegas, demasiado protagonismo en los solos de David no le hicieron bien del todo al resultado final.

Bar Kokhba

Una de las formaciones más variadas y rítmicas del universo zorniano volvió a salirse con la suya. Marc Ribot a la guitarra apareció por primera vez en escena para meterse a todo el mundo en el bolsillo, cosa que hicieron terminaron de hacer también Cyro Baptista y un Joey Baron de nuevo con un disfraz (no literal) nuevo. John Zorn salió de nuevo a escena en esta actuación dirigiendo.

Secret Chiefs 3

Eran quizás la formación más fuera de juego de todas las que pasaron por el Masada Marathon, sin duda la menos jazz y la más rockera. Para su corta actuación de cuatro temas naturalmente repasaron su "Book of Angels" con mucho tino y sin las habituales túnicas. El sonido del teatro no terminó de hacerles sonar bien, perdiendo parte de la pegada de las guitarras de Trey Spruance y de Gyan Riley (que sólo les acompaña en sus conciertos Masada). El día siguiente en solitario dieron probablemente el concierto del festival (maratones aparte).

Erik Friedlander

El concierto de Friedlander sólo ayudado por su chelo parecía encaminado a ser uno de los mayores aburrimientos del festival, o al menos uno de los más complicados para los que estábamos más por la experimentación que por la vena jazz. Error grave de cálculos, porque la versatilidad de estilos y sonidos de Erik es algo digno de aplauso. Gran e inesperada ovación.

The Dreamers

La cara más amable y cercana de todas las formaciones all-star de Zorn fue otra actuación que se salió con la suya. Suponemos que los fans más devotos siguen sin ser seguidores de una formación más melódica y armoniosa como esta, pero el resultado final de su concierto es de una majestuosidad que hay que aplaudir. El vibráfono de Kenny Wollesen concentraban toda la atención mientras a su lado aparecían por primera vez Jamie Saft a los teclados y Trevor Dunn al bajo, aunque el resto del protagonismo se lo volvieron a llevar los Baptista, Ribot y Baron, con el permiso del saxo del propio Zorn.

Masada String Trio

De nuevo Zorn en escena, esta vez dirigiendo como suele hacer en este formato trío de Masada: con las rodillas cruzadas sentado en el suelo, justo frente a los músicos. La gestualidad adquirida para dirigir a las formaciones no siempre parecen tener sentido, pero en el caso de este trío de cuerda si se hizo algo tan divertido como pudiera pasar con Electric Masada.  Una actuación divertida y con ritmo alegre, con excepcional trabajo de los tres ejerciendo de base musical de las piezas o de solistas.

Uri Caine

El piano de Uri sonó a lujo, aunque nos diera la espalda a todos durante su actuación, pero tras el subidón de Dreamers y Masada String Trio su show no encontró la manera de contentar. Estar entre las formaciones más esperadas, justo antes del cierre de Marathon, no ayuda.

Electric Masada

Voy a robar directamente lo que un buen amigo me dijo del Masada Marathon y que viene muy al hilo del que fue último concierto del ciclo. La reflexión del susodicho es que en el evento estábamos ante un menú degustación, no ante un chuletón de cien euros que claramente nos iba a dejar más lleno pero había comido lo mismo todo el rato. Con esto pasa igual, porque la sensación con la que me fui del Electric Masada que los genios Zorn, Ribot, Saft, Baptista, Wollesen (a una batería), Baron ( a la otra), Dunn y la asiática Ikue Mori es de haber visto algo que no es de este mundo. No se me ocurre nada que pueda explicar este compendio de locuras virtuosas y estructuradas que me hicieron dar brincos del salto con cada sobresalto. Sin duda que una actuación larga de este combo puede cansar a algunos, pero el impacto que consiguieron para cerrar el ciclo de conciertos Masada fue el mejor de todos.

ESCENARIO VERDE

Tras poco menos de cinco horas en el Kursaal una copiosa tormenta nos dio la bienvenida al verano donostiarra. El alargamiento del show Masada había hecho que no hubiera tiempo de dar cuenta del directo de Cápsula, asi que hubo tiempo de reponer fuerzas y cambiar el chip para la fiesta de !!!.

Si en la actuación de Belle and Sebastian hablábamos de una actuación aceptable pero algo carente de ganas, el concierto de !!! estaría en las antípodas de ello. Es cierto que con Nic Offer al frente bailando con sus shorts habituales no tiene ni la mitad de mérito que para el resto de las bandas, pero hay que saber hacer las cosas cuando hay que hacerlas. Es cierto que con sus nuevos trabajos han perdido un poco de esa frescura funk que los resguardaba en "Louden Up Now" y sobre todo "Myth Takes", pero repertorios aparte triunfaron ante el público masivo del festival.

Insistimos pues en que cuando repasaron esos momentos más variados y de banda en directo como son "All My Heroes Are Weirdos", "Me and Giuliani Down By the School Yard", "Heart of Hearts" o el bis perfecto que fue "Must Be The Moon" y "Yadnus", pero aún hicieron sonar mucho mejor piezas como "Jamie, My Intentions Are Bass" o "Get That Rhythm Right". De todos modos el concierto será recordado para siempre por Nic bajando del altísimo escenario de la Zurriola cada dos por tres, por el espontáneo bailarín de pantalones dorados que primero le devolvió una camiseta al cantante (la que tiró en el BBK Live de hace unos años) y luego subió al escenario varias veces y el cierre con el propio Offer bajando del escenario y dándose un baño en el mar entre sus seguidores durante media hora. Sorprendentes hasta cuando sabes lo que suelen hacer en sus shows.