/Crónicas///

Crónica: Sound Isidro - Madrid (11/04/2014)

11/04/2014, Madrid
8.0
8
Joy Eslava, Medio lleno
Precio: 16 € / 20 €
http://feiticeira.org/

La segunda noche del festival Sound Isidro se celebró en la sala madrileña Joy Eslava, con la actuación de dos bandas nacionales de estilos diferentes.  Por un lado Oso Leone con su música de tendencia post-rock, y por otro los Templeton con su jubiloso pop.

Oso Leone fueron los primeros en ocupar el escenario con sus etéreas melodías. Abrieron el directo con su tema Ficus, al igual que lo hace su disco “Mokragora”, y mantuvieron el orden armónico de su álbum para continuar la actuación. Con "Alçaria" demostraron que en directo suenan con la misma fluidez rítmica que en la grabación, la fuerza de la voz contrastaba con los golpes de sintetizador que a su vez se mezclaban con el suave acorde de guitarra. Enlazaron los temas con vaporosas intros que se camuflaban al comienzo de las canciones y daban paso a la contundencia de temas como "Monstera", y es que la banda cuenta con dos baterías, algo que aporta más fuerza a su música. El conmovedor murmullo al comienzo de "Crisantemo" auguraba un cúmulo de sensaciones, detalles sonoros que se desatan a la pasión de la batería que arranca al final del tema. Para cerrar su repertorio eligieron "Cactus" y terminaron con la distorsión del ruido de las pedaleras. Oso Leone se ganan hasta al más impasible oyente a la primera escucha de su único disco, y también lo hacen con su directo, aunque en esta ocasión ofrecieron una escena menos artística de lo que acostumbran.

Noche de gala para los siete miembros de Templeton que defendían por primera vez su recién parido "Rosi". Tercer álbum de esta banda de origen cántabro afincada en Madrid del que ya se habían podido escuchar algunos temas. Rosi suena más maduro, experiencial y nocturno. Y a la voz de Álvaro Martínez, resulta una buena radiografía de la que podría ser la vida de cualquiera de los integrantes de la banda, o de los allí presentes.

Abrían con el tema “Océanos”, una suave y envolvente toma de contacto con la que nos iban llevando a su terreno. Después, su primer single (“Pálida Camarada”), ya sabido entre el público. Y así, intercalando con algunos temas de El Murmullo, iban destripando el nuevo disco con canciones que suenan “muy Templeton” como “Cowboy” y “El látigo”. Llegados a la mitad del concierto, el turno de las lentas, como “Quemado por el Sol”, que sonó contundente, psicodélica y transportadora. Cerraban con dos de las canciones de este nuevo disco con aire más retro y que apuntan a convertirse en predilectas a juzgar por el entusiasmo de los asistentes (“Fucsia” y “La Gran Ciudad”). Para el bis reservaron los singles de sus anteriores álbumes (“Las Casas De Verano E Invierno” y “Los Días”). Y terminaba así un concierto bien hilado, con clase, en el que Templeton demostraban que, además de un grupo de buenos amigos que disfruta haciendo canciones, forman también un excelente equipo sobre las tablas.