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Crónica: Nine Inch Nails - Madrid (30/07/2009)

30/07/2009, Madrid
5.5
Trent Reznor (Robin Finck, Justin Meldal-Johnsen y Ilan Rubin)
6
La Riviera, Lleno
Precio: 44 €

Un concierto tan esperado como el de la despedida española de Trent Reznor, bajo el seudónimo de toda la vida, puede ser capaz de lo mejor o de lo peor. Muchas ganas en la sala desde bien pronto y muchas ganas para los que sin ser tan seguidores han sabido disfrutar de los ambientes tortuosos de Nine Inch Nails. Si a estos dos grupos sumamos los que ya los habíamos visto en esta gira de despedida con una garra y fuerza increíble (al menos en su paso por Austria, aún siendo festival) el poder volver a verlo era muy esperanzador. Al final, resultó que un setlist algo onanista chafó todo esto, más por lo lineal y aburrido de algunas partes del concierto que por rarezas.

Antes de todo esto, Alec Empire dió un buen recital de consignas y arengas. Como debe ser con alguien así. Fue de menos a más en lo musical, según se iba haciendo con un sonido catártico y de penumbra que le quedaba muy bien. Ya no sólo a sus piezas en solitario sino también a un muy logrado repaso a Atari Teenage Riot con Nic Endo jugando un papel importantisimo. Un muy buen concierto en suma.

El de Trent Reznor fue algo más voluble y desafortunado, desde el inicio con una poco brillante "The Begining And The End" la cosa fue variando entre los momentos brillantes y un aburrimiento inusitado en un concierto de Nine Inch Nails. Temas más afortunados como "March Of The Pigs", "Reptile" o incluso "Last" eran islas que flotaban con firmeza entre canciones que andaban entre la parte más prescindible de su cancionero.

El caso más ilustrativo fue "La Mer", fácilmente coronable como la sorpresa más agradable del set si se mira desde fuera, pero una versión plana y algo hundida entre sus compañeras previas y posteriores: "Gave Up", "Non Entity" o "Gone, Still".

Una vez se sobrepaso el largo trance de canciones insulsas y demás, salió a la palestra los NIN que todos esperábamos (y más los que ya los habíamos visto en acción en esta gira). El asfixiante calor ahí seguía, inhumano a más no poder, pero Trent terminó por sacar las fuerzas que había estado guardando para dar su esperada cara de fiereza con "Downward Spiral", de voz desgarrada con "Heresy" y "Wish", así como unas ganas de convencer más evidentes con el momento "Hurt" y las sorprendentemente más celebradas "Survivalism" y "The Hand That Feeds".

Al final la gente despertó tanto con este final que ni con el "Head Like A Hole" de rigor quedó nadie feliz. No hubo por tanto el habitual show feroz que ya pudimos ver en Austria ni los setlist de 2 horas de sus conciertos en solitario. Bastante desilusión, sobre todo para una despedida... Ni chicha ni limoná se dice, ¿no?