/Crónicas///

Sunday Drivers, The – Madrid (25/03/2010)

Carlos Pinto, Fausto Pérez, Jero Romero, Lyndon Parish, Miguel de Lucas
7.8
Moby Dick Club, Lleno
Precio: con invitación
Géneros: ,

Hay pocas oportunidades, pero las que se presentan hay que aprovecharlas. Ver bandas que visita tras visita llenan los aforos más grandes de la capital en una de las mejores salas de Madrid es ya complicado, pero más aún si esa sala apenas es de unas 400 personas. Hablamos del concierto que los toledanos The Sunday Drivers dieron en el Moby Dick Club, para celebrar el 18 aniversario de la sala.

Algo tarde salieron a escena, justo después de que los dos socios de esta sensacional sala de conciertos brindaran por como han cambiado una sala de «variedades» en uno de los principales pilares para la música en directo en Madrid. Atacaron en seguida «Hola (To See The Animals)», como ya es costumbre en su repertorio y en no demasiado tiempo ya nos convencieron de que si un concierto suyo en festival se puede hacer algo lineal, ellos ganan de sobra en las cortas distancias. Soberbio trabajo de guitarras por un lado con el simpático galés Lyndon Parish (igual de solvente con su sintetizador), perfectamente custodiado con los efectos de Fausto Pérez. Igual de importante o más estuvo el trabajo perfeccionista de Miguel de Lucas al bajo, aunque al final el que diera la cara sea su cantante de vaivén continuo, Jero.

El inicio de concierto estuvo centrado en presentar los temas de su reciente disco «The End Of Maiden Trip», que tocaron prácticamente íntegro. Inevitablemente rescatamos lo bien que suena en vivo «Everything’s Reminds Me Of You» y cómo «My Plan» fue el primer tema en calar hondo en un público que en su mayoría estaba allí mas como invitados del cumpleaños que como seguidores de los toledanos, por motivos obvios.

Sobre los discos antiguos del sexteto nos centramos en destacar lo mucho que nos gustaron los calmados sonidos de «Paranoid» y los mas Neil Young de «Better If I» (ambos del «Tiny Telephone»), que aparecieron justo en momentos tan esperados como los de los hits «Do It» y «On My Mind». De aquí en adelante la sensación fue de plena comunión entre grupo y público, como muestra de que en realidad no había demasiado desconocimiento sobre el cancionero del grupo.

El concierto se alargó hasta la una de la madrugada con una celebración que fue a más, aunque si hay algo que va a más y que merecen ser estrella de la noche, ese es Moby Dick Club y la enorme ballena que preside su escenario: mayores de edad, y apostando por la buena música en vivo como el primer día. «Rainbows of Colours» sirvió de broche perfecto para celebrar que tanto la sala en edad, como The Sunday Drivers en experiencia ya pueden votar.

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25 de marzo de 2010