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Crónica: Sr. Chinarro - Sevilla (14/03/2014)

14/03/2014, Sevilla
7.8
Antonio Luque, Javi Vega, Jordi Gil, Pablo Cabra
8
Malandar, 70%
Precio: 10/14 €
http://feiticeira.org/

Antonio Luque posee ya una discografía tan extensa (trece discos de estudio publicados y otro inminente, se dice pronto), tantas canciones buenas y un fandom tan fiel que puede decidir qué toca en cada gira dejándose en el tintero auténticos clásicos del indie nacional que para otros músicos serían ineludibles. Su reunión con Jordi Gil, Javi Vega y Pablo Cabra para la ocasión presagiaba que tocarían material de una de sus épocas más fructíferas, la que va desde “El mundo según” (2006), pasa por “Ronroneando” (2008) y culmina en “Presidente” (2011).

No nos equivocamos. Comenzando, como es habitual en él en los últimos años, con “Ni lo sé ni lo quiero pensar” del primero de los álbumes mencionados, el sevillano reubicado en Málaga basó su repertorio al completo en esos trabajos y en el justo anterior “El fuego amigo”; obviando cualquier referencia a discos más antiguos (una pena, todo hay que decirlo, que no escuchemos ni en bises ninguno de sus temas de los noventa) como a los últimos “¡Menos samba!” y, sorprendentemente, “Enhorabuena a los cuatro”.

Es un directo el de Chinarro basado por entero en las canciones y que deja de lado cualquier tipo de interés por la imagen o la pose. Con Javi y Jordi a ambos lados en semi penumbra durante gran parte del concierto, y Luque bien iluminado aunque ‘dedicándole tiempo a estar ausente’ como bien indica su tema “Tímidos”, simplemente se dedican a tocar y dejar salir las canciones; esas que hemos oído montones de veces pero que en directo vuelven a cobrar una nueva dimensión.

Y es que si a veces el montar un espectáculo sobre el escenario o soltar chácharas más o menos ingeniosas (o insufribles) es síntoma de falta de calidad, lo de Luque y su obra es todo lo contrario. Hablando sólo para dar gracias o soltar algún lacónico o irónico comentario, la música habló por sí misma en tantos clásicos modernos como son ya “Dos besugos”, “El rayo verde” (de coyuntural conexión bética esa noche), “Del montón”, “El lejano oeste”, “El Gran Poder”, “San Borondón”, “Babieca”, y tantos otros.

El público asistió bastante tranquilo, quizá demasiado apagado, al despliegue, pero es que la banda tampoco invitó a una comunión mayor. Los fans entonamos todas y cada una de las canciones y, como además el sonido acompañó, disfrutamos de un repertorio sin sorpresa que nos recordó bastante al de Nocturama 2012, sí, pero difícilmente igualable por ninguna banda nacional actual.