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Crónica: Primavera Sound - Barcelona (30/05/2015)

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Sábado y otra vez al parque. Para una edición rotundamente soleada del Primavera Sound en unos cuantos años, había que aprovechar, ¿no? Ésta vez madrugamos un poco más y llegamos al vermut para ver terminar a Lost Tapes, 80's y 90's destilados por una banda de gente ya curtida en la escena. A continuación venía el emo adolescente de The Hotelier, apadrinados del Pitchfork y quizá en parte responsables de que el género viva cierto auge en los ambientes modernetes. Lo suyo sigue siendo un poco ñoño de más, pero es su "teenage angst" y se la cantan como quieren. Lo que está claro es que su directo gana en contundencia y autenticidad. Más tarde pudimos ver de nuevo a Ex Hex haciendo lo mismo que en el Fórum, o sea, bien.

La visita al Fòrum la comenzamos en el garaje del Hidden viendo triunfar a Mujeres, notablemente mejor con sus vigorosos temas en castellano y salimos para disfrutar del volatil y relajado concierto de los shoegazeros Young Husband. Había que descansar para darlo todo con Nueva Vulcano, uno de los tesoros nacionales y estando en Barcelona se puede interpretar como a cada cual le plazca. Aplaudimos la inclusión de esa "Sagrada Familia", ausente en varios de los conciertos de esta gira, como punto fuerte pero rivalizando con todos sus clásicos modernos.

Y seguimos en plan emo, a ver qué nos deparaba la reunión de American Football que pese a la luz diurna y un Pitchfork en el que no suele lucir el sonido, convencieron con creces. Geniales vibraciones, exquisita interpretación y cristalino sonido, pese a que la inclusión de temas nuevos ajenos al disco de la casa que ilustraba el telón de fondo nos dejara algo fríos por momentos.

FOTO: Xarlene

 


CULTOS DE DIFERENTE INTENSIDAD

Fríos nos dejó también Tori Amos y es que no parecía ni el momento ni el lugar para su intimista actuación muy para fans. En cambio Sleaford Mods garantizaron diversión y agresividad minimalista y darían paso a unos Einstürzende Neubauten que equilibraron bien su faceta de perros verdes y experimentalistas del sonido con una actuación que viniendo de ellos podemos catalogar de para todos los públicos. Afortunadamente no vinieron recreando su último y conceptual disco, de modo que tuvimos canciones más propiamente dichas, todas ellas marcadas por sus imaginativos instrumentos y sobre todo por la personalidad de Blixa Bargeld como maestro de ceremonias de su oscuro teatro del ruido.

FOTO: Dani Cantó

Unknown Mortal Orchestra en cambio se pasaron de elegancia y aburrieron hasta que comenzaron Mourn en el escenario contiguo. Grata sorpresa el directo de estas chicas. El alcance de su debut fue desproporcionado, pero si son capaces de recrearlo con esa soltura y garra, nos callamos la puta boca. Vamos que unos añitos más y no les queda tan lejos lo de las Babes In Toyland (¿estos solapes quién se los curra?) a continuación. El trío femenino sonó muy grunge pero vino más punk que nunca, tanto que rompieron unas cuerdas y no tenían ni guitarra de repuesto siquiera. Tocando en el escenario ATP, nada menos. La ocasión le vino que ni pintada a su verdadera frontwoman, a las baquetas, para salir a darnos un poco de cháchara. Por lo demás un concierto rotundo, crudo, oscuro y rockero como pocos. ¿Podríamos haber dicho lo mismo de los algo más jovencitos Strokes.

 

ELECTRÓNICA Y CALEIDOSCOPIA

Y de nuevo, la grandeza de los cambios de tercio. Dan Deacon y su mágico directo, lleno de glitches. Esta vez vino él a los sintes y efectos junto a un trepidante batería que tenía que luchar y convivir con los ritmos secuenciados. El público por su parte acudió concienciado a la muy mongola fiesta del nerd más entrañable de la electrónica y entre baile y baile de mierda no tardaron aparecer extraños invitados inflables en escena. Algo más serio fue lo de HEALTH. El retorno de una de las bandas menos prolíficas de nuestros tiempos era una incógnita. Con algún adelanto de su material nuevo tampoco sabíamos si sonarían como en "Get Color" o por dónde tirarían. En general parece que las melodías ganan, con más aires al pop sintético de Depeche Mode y hasta Placebo, pero sin dejar de lado esos aires de ruido, los bailes extraños y el alucinógeno clima general.

Lo de Caribou tenía pinta de sonar de lujo, pero el llenazo previsto de antemano en el Ray Ban nos hizo decantarnos a Hookworms. Y si hay algo bueno de los incontables solapes del Primavera Sound es lo difícil que es equivocarse. Mira que UK nos ha vendido unos cuantos hypes psicodelicos muy justitos en los últimos años, pero Hookworms incendiaron el Vice con su mordiente mezcla de kraut asequible, teclados incendiarios y arrebatos vocales de rock ácido. Dejaron bien el ambiente listo para que Der Panther cerraran con su ruidosa electrónica y sus visuales el festival mientras desde ahí veíamos los fuegos artificiales que se lanzaban durante el baño de masas de DJ Coco. Otro Primavera que se iba, otro atracón de conciertos y horas robadas al sueño y otro aluvión de crónicas como ésta, contando la película desde puntos de vista tan diferentes como gustos e itinerarios hubo.

JUEVES: The Replacements, Mineral, Brand New, SunnO)))
VIERNES: Sleater-Kinney, Run the Jewels, Death From Above 1979, Jon Hopkins, The Soft Moon