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Crónica: Kutxa Kultur Festibala - Donostia (06/09/2013)

06/09/2013, Donostia
7.5
7
P. Atracciones de Igueldo, 5000 personas aprox.
Precio: 17 euros

Hay festivales que se tornan en algo muy especial, bien sea por un cartel cuidado, por un aforo reducido, por un entorno especial, por un cariño destacado a su público o por varios de esos factores juntos. El Kutxa Kultur Festibala cumple alguno de ellos a la perfección, enmarcado sobre todo en el bello Parque de Atracciones del Monte Igueldo (construido, y mantenido casi intacto, en 1911), con una de las mejores vistas posibles de la bella ciudad de San Sebastián. Con esto como punto de partida y a 16 euros cada día, es fácil salir más que contento.



Pero no vamos a quedarnos sólo en lo que era el festival en el papel, ya que nada más llegar al recinto nos topamos con algún que otro problema que fue tónica general en el transcurso del fin de semana. Como decíamos, el festival está hecho desde el cariño, con cartel cuidado y a precio de risa, pero luego la falta de información, el exceso de aforo y cierto descontrol en la salida del festival causaron un malestar general que tienen que mejorar con bastante celeridad para el año que viene. Primero nos encontramos con una única caseta a modo de taquilla en la que no daban abasto a pesar del sold-out, y una vez dentro era tarea imposible saber quién actuaba en cada escenario sin hacer uso de tu smartphone con acceso a Internet. Muy bien que en mitad de la lluvia se repartieran chubasqueros gratuitos, pero nada positivo puede balancear una terrorífica salida del festival hacia los autobuses con verdadero riesgo de asfixia: sin cola organizada, persecuciones a los autobuses (que por otro lado eran un número más que suficiente de ellos). Críticas constructivas para este festival especial que tiene la base de hacer algo que permanezca en la agenda de festivales por muchos años.

Vamos a lo musical, que es lo que a nosotros nos importa más, y abrimos el festival con la primera gran actuación del día, la de estadounidense Damien Jurado. Siempre querido por estas tierras, al de Seattle parece que esta vez se le ha hecho un poco cuesta arriba la gira española, y la aparente resaca que llevaba en el cuerpo, unida al retraso de casi media hora en la actuación, no crearon el caldo de cultivo adecuado para la actuación de este genial artista folk. Pese a todo nos gusta tanto este peculiar cantautor, que tratamos de disfrutar de las 8 o 9 canciones que interpretó acompañado únicamente por su guitarra electroacústica. Imposible no emocionarse en cuanto suenan las primeras notas de “Museum of Flight”, “Sheets”, “Kansas City”, o “Cloudy Shoes”. No faltó el momento de interactuar con el público que tanto gusta a Damien en sus actuaciones en teatros, y tras descubrir por donde se bajaba del escenario se entremezcló con los asistentes en busca de un calor que la frialdad de la situación no había permitido que alcanzase las cotas habituales. Para cerrar, un bis con una de sus canciones emblemas, “Ohio”, y punto final a una actuación entrañable, pero lejos de lo esperado.


La siguiente aparición estelar de este primer día de Kutxa Kultur era la de los suecos Junip. Liderados por el sueco José González, el sexteto, al contrario que Damien, sí que se presentó como una banda completa para llevar todos los detalles de sus discos al directo. No son desde luego un grupo especialmente destinado para los festivales, pero siendo a una hora temprana, cuando la gente no lleva aún mucha cerveza en el cuerpo, lo cierto es que si que se creó un clima adecuado para disfrutar de su folk escandinavo. Sonaron “Always”, “In Every Direction”, o la genial “Without You”, de su alabado, “Fields”, pero sin duda el momento clímax de su hora de actuación llegó casi al final cuando los primeros acordes de “Line of Fire” trajeron consigo el primer gran diluvio del fin de semana. Pocas veces la lluvia fue tan bienvenida en un concierto al aire libre. Increíble tema el que abandera su último y homónimo disco, e increíble su representación en vivo. En cuanto acabó Junip, algunos nos resguardamos en un escenario de los pequeños mientras sucedía un concierto acústico bastante curioso del que no podemos decir ni siquiera de quién se trataba puesto que ni aparecía en el programa (la falta de información que decíamos antes).

La actuación posterior de los jovencitos Belako fue una de las sorpresas del festival, algo que supongo no sorprendió tanto a cualquier euskaldun que hubiera en el recinto porque son ya una verdadera realidad por allí. El cuarteto de Mungia tenía un momento difícil para su actuación, ya que aún siendo la banda más pequeña de las del escenario grande, por su estilo se les había incluido entre la introspección de Jurado y Junip y la fiesta de Delorean y Crystal Fighters. Y esa batidora musical en la que parten del post-punk para explorar terrenos cercanos al punk, al grunge y hasta al pop facilongo cosechó los mejores resultados, ayudado sobre todo por unas ganas llevadas hasta el límite por los cuatro chavales. Parece que tenemos a alguien dispuesto a hacer mucho ruido, y entre canciones y presencia escénica raro sería que no triunfasen.



En el Escenario Principal posteriormente era el turno para Delorean, con un set lastrado claramente por los temas de "Apar". Y digo lastrado porque el disco acaba de salir y no ha terminado aún de cuajar en nuestros oídos, porque los temas seleccionados de este nuevo disco fueron algunos de los mejores momentos del concierto: los primeros compases de concierto con "Spirit" y "Dominion" pero sobre todo el cierre con la soberbia "Destitute Time". El inicio del concierto fue toda una declaración de intenciones por parte de los de Zarauz con una mutada y calmada versión de "Seasun" justo cuando la lluvia comenzaba a caer con violencia, algo que no cesó casi en toda la duración de su concierto. Lejos de ser eso algo que empañase su concierto, sirvió para que su público se rasgase las vestiduras y bailase sin cesar. Su nuevo sonido es menos machacón y cada vez más envolvente y repleto de melodías vocales (Isa de Charades y Aries ejerce de invitada de lujo a los coros), algo que gustará a unos y a otros no tanto, pero sin duda que podemos decir bien alto que su trabajo sonando únicos es innigualable.

Sabiamos de sobra que Crystal Fighters se habían convertido en algo muy grande en nuestras tierras, como ya demostraron a principios de año en el SOS 4.8 de Murcia pero lo del Kutxa Kultur Festibala nos sorprendió a los que no terminamos de encajar del todo su propuesta y el éxito que cosechan aún no siendo la primera vez que los veíamos (la cuarta en mi caso) precisamente. Efectismo absoluto con sus actuaciones plagadas de bases bailables en todo momento, junto a esas melodías a medio camino entre el indie rock y alguna que otra dosis de folk (txalaparta incluida, claro).



A decir verdad arriesgaron poco con su repertorio, entre otras cosas porque no lo necesitan con el nuevo "Cave Rave" recién salido del horno. "Solar System" y "Follow" para comenzar y aquello ya era una locura bajo la lluvia. Un tema nuevo que pasa inadvertido y luego "Champion Sound" y "I Love London", pasando ya a la victoria asegurada entre un público que de media no pasaba de los veinte años. Mientras seguían cayendo hits como la reciente "You & I", "In The Summer" o "Xtatic Truth", sólo podíamos pensar en que no entendíamos mucho de la razón por la que gustan tanto pero la labor de ellos como músicos y entertainers es a todas luces buena. Los hay mejores en estos terrenos electrónico-indie, pero sin duda que los hay peores y con mucho más éxito.