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Crónica: Balmorhea - Madrid (16/10/2009)

16/10/2009, Madrid
9.6
Rob Lowe, Michael Muller, Aisha Burns, Nicole Kern y Travis Chapman
10
Siroco, Casi lleno
Precio: 10 €

Uno no sabe si influyó en el autentico conciertazo de los tejanos Balmorhea el hecho de que nos preocupáramos desde el inicio por hacer de Siroco un recinto apropiado sentándonos las primeras filas en el suelo, pero desde luego que hubo algo mágico en todo el evento.

Puede que los que los habían visto en su recientísima visita no alucinaran tanto, pero el resto creo que gozamos de un concierto conmovedor, precioso y ante todo especial. Hacía calor en Siroco, como ya es costumbre y salía puntual a escena el telonero, que finalmente sería la mitad del grupo Meryll en lugar del anunciado The Folding And The Point. Su concierto no llegó a hacerse aburrido sobre todo por la duración del mismo, pero apenas dedicándose a cantar sus canciones acompañado por una guitarra lo hizo muy plano. Con suerte, el batería de Balmorhea subió a escena para acabar un concierto que quedó aceptable por el minimalismo en el minutaje más que por la presencia en escena. En disco, así sin esa desnudez, igual mucho mejor...

Rápidamente salieron Balmorhea a escena, e instantáneamente nos convencieron con su directo. Con todo el mundo en seguida en el bolsillo fue coser y cantar para una banda que no bajo la calidad durante todo el concierto... De no ser por un par de momentos que fueron directamente perfectos.

Contrabajo, chelo y violín sonando nitidos y en su sitio, mientras en el lateral contrario piano, guitarras, banjo y batería replicaban. Cuando se dedicaron a darle más al postrock y a alguna que otra idea más experimental, terminaban aleccionando a tanta banda de segunda que hemos visto ahora que dicho estilo está tan de moda. Cuando se ponen entre ambientales y folk, varían y se alejan de lo predecible de los tantísimos conciertos prescindibles que tenemos cada mes.

Soberbios momentos fueron "Coahuila" o "Settler", pero el ambiente terminó por explotar con un final simplemente perfecto con "Truth" y "November 1 1832", que encandilaron y emocionaron a todos (si, no me creo que hubiera alguien en la sala capaz de quejarse) con los mejores momentos de su reciente "All is Wild, All is Silent". Para el bis, con el estreno de "Bowsprit", ya habían calado en todos y habían dejado uno de los conciertos más intensos, emotivos y bonitos de todo el año.