/Crónicas///

Katatonia – Madrid (13/04/2007)

J. Renkse, A. Nyström, F. Norrman, M. Norrman y D. Liljekvist
6.5
Sala Caracol, Casi lleno
Precio: 20.00 €
Géneros: ,

Intro
Leaders
Wealth
Soil’s Song
Deadhouse
Burn The Remenbrance
Cold Ways
Deliberation
Ghost Of The Sun
Criminals
July
The Future Of Speech
Tonight’s Music
For My Demons
Sleeper
My Twin
Evidence

BIS
Murder

A resultas de mi primera quedada para un concierto, con gente de esta web y que a uno le tiran especialmente los “zuritos”, entramos cuando Autumnal ya estaban tocando, pero fue suficiente para quedar impresionados con el directo de la banda, fundamentalmente en dos aspectos, la claridad con la que se oía el violonchelo de Maria Ingelmo y sobre todo el espléndido despliegue vocal de Javier de Pablo, prácticamente perfecto en las tres tesituras de voz que utiliza. En el debe está claro que esta banda tiene el handicap de su excesiva similitud a bandas como los primeros Anathema o sobre todo, My Dying Bride (puedes insertar alguna canción en un disco de My Dying Bride de Autumnal y viceversa, prácticamente sin que se note que son bandas distintas), pero visto y escuchado su directo, la verdad es que no hay que ponerles ningún tipo de pero. En la escena de metal extremo madrileña se produce indeseablemente el fenómeno de mimetismo entre las bandas extranjeras y las de aquí, pero en este caso el sucedáneo llega a un nivel tan alto, que prácticamente no hay diferencia con el original. Autumnal serán una banda a la que seguir muy de cerca , en el circuito de conciertos de la capital (y más visto el tipo que se adivinaba de Maria, gracias a la luz de los focos, a través de su vestido blanco).

Sobre las diez y cuarto, Katatonia hicieron acto de presencia. Si he criticado en otras crónicas, a otros grupos por tener un repertorio excesivamente lineal, con Katatonia, aunque en la actualidad sean mi banda favorita, tendré que hacer lo mismo. Y si en otros conciertos se ha criticado que la banda se mostraba muy fría y con una pose excesivamente hierática, en este caso también habrá que hacer lo mismo. Entre una y otra cosa, te queda un concierto bastante complicado de contar, porque no hubo las típicas anécdotas que explicar, si acaso, lo tímido que me pareció Renkse, prácticamente envuelto en su melena toda la noche y en los tremendos antebrazos que se gastaba, la manera de agitar la cabeza de Nyström, a riesgo de que se le desprendiese del cuerpo y las pintas de “emo” de última generación de Mattias Norman.

Musicalmente, y siendo un concierto en la fenomenal Sala Caracol, el sonido tampoco fue para tirar cohetes y por un lado, tanto Liljekvist a la batería como las tres guitarras estuvieron a gran altura, pero por otro y este si que fue un verdadero punto negro, lo que es la envolvente voz de Renkse en estudio, en directo no me llegó, para nada, a convencer. Está claro que los años han pasado factura a la voz de Renkse (aunque la capacidad de hacer head-bangings permanezca intacta), pero es que a veces, daba la impresión de perderse. Además si le comparas con De Pablo de Autumnal, no salía favorecido. Pero en lo que si triunfaron, y es por lo que son mi banda favorita, fue con el set list. Todos lo temas que tocaron son auténticos temazos, sin que sobrará ninguno, y fueron diecisiete, por no contar los que se dejaron sin tocar (un “Omerta” o un “Passing bird” los eche mucho en falta). Es lo que tiene que los últimos tres discos que han sacado ronden la perfección. Brutales fueron los momentos en los que tocaron “Burn the remembrance”, “Ghost Of The Sun”, “My twin” o “Evidence”, por no contar lo demoledora que fue la interpretación de “July”, con esos tremendos riffs centrales. Lo más curioso del concierto fue sin duda cuando ya alguna persona había tomado la salida, tras “Evidence”, el que hiciera acto de presencia Nyström, para decirnos que como llevaban tres años sin pasarse por la capital, que tenían un regalo especial. Ese regalo fue “Murder”, con la que Renkse, eso sí respaldado por Nyström (fenomenales coros también toda la noche), demostró que no ha perdido la capacidad para hacer guturales. Igual que el resto de la noche con su voz, no llegó en partes a lo requerido, en este caso, con los guturales, se salió de los gráficos. Fenomenal final para un concierto de hora y treinta minutos.

La sensación final fue que me quede con muchas ganas de volver a escuchar a Autumnal, pero con cierta decepción respecto a Katatonia. Por supuesto que si uno tiene oportunidad de volver a verles, se les volverá a ver, pero salí con la completa impresión de que para nada superan en directo, lo que hacen en disco, e igual que con otros grupos, puedes buscarle soluciones en el set list o en la actitud escénica, con Katatonia no le veo buen remedio. Lo ofrecido en la Sala Caracol, me pareció más una manera de celebrar en compañía de gente, con tus mismos gustos musicales, una serie de temas francamente perfectos, que como una actuación que me llegará directamente a la fibra personal.


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13 de abril de 2007