/Crónicas///

Bruce Springsteen – Bilbao (26/07/2009)

Bruce, Nils, Roy, Clarence, Steve, Soozie, Max, Garry , C. Giordano
9.9
San Mamés, Lleno
Precio: 60/70 €
Géneros:

Horas de espera, aunque sólo hiciera un añito de la última visita a España de Bruce Springsteen junto a los «legendarios» miembros de la E Street Band, para culminar con un llenazo histórico en el estadio San Mamés. La catedral del fútbol y el jefe del rock, juntos.

Tras unos días en su adorada San Sebastián, Bruce y su banda (sin su esposa Patti) afrontaban un inicio de gira española – y final de europea – marcada por las continuas sorpresas de repertorio, los escasos temas de su reciente e irregular «Working On A Dream» y un Bruce cada día más firme en su labor de estrella del rock cercana, honesta y trabajadora. Cada día que pasa tiene su cetro más afianzado en las lides del directo, eso cualquiera que lo haya visto sudar, dejarse querer por los fans o simplemente empuñar su vieja Fender, sabe de lo que hablamos.

El concierto de Bilbao dicen los asiduos que fue el mejor de toda esta gira española, con permiso del fin de gira de Santiago y del «Quarter To Three» de Sevilla. Comenzó con el acordeón de Nils al son de «Desde Santurce A Bilbao» para rematar al completo un comienzo pletórico y sorprendente con «The Ties That Bind» antes del habitual «Badlands» que abrió el resto de conciertos en España. El resto del set se mantuvo muy equilibrado en los primeros compases de concierto: «Outlaw Pete» demostrando que es el momento más elaborado, dinámico y esplendoroso de todo el «Working On A Dream», el propio tema que da título al disco sonando mejor en vivo, «Hungry Heart» como fija en todos sus conciertos en España para poner al jefe a visitar a sus colegas españoles y una siempre alegre «Working On The Highway».

El siguiente bloque claro de concierto lo comenzaba otra sorpresa, algo más habitual en el final de gira con «Murder Incorporated» sustituyendo a «Seeds» en su unión con la rockera «Johnny 99». Pilló fuera de juego a la gente, pero con el otro tema la cosa no cambiaría demasiado… «Because The Night» apareció de puntillas para compensar al que está de paso en el concierto… Un servidor siempre la ha preferido de boca de Patti Smith… Sobre dicho tema se apoyaron dos sorpresas previas al momento de peticiones, primero con una magistral «Factory» fácilmente coronable como de los tres momentos más exquisitos de todo el concierto. Después, «This Hard Land», la canción favorita de Max Weinberg, pasó algo más de puntillas como enlace al largo «Raise Your Hands» que Bruce usa para recolectar carteles para los 3 temas siguientes (en este caso reaprovechables para otros dos al final).

De entre las decenas de carteles que el de Nueva Jersey cogió, seleccionó una petición original en todos los sentidos. Se trataba de un cojín con una foto de un pequeño Bruce Springsteen junto a un orondo anciano de barba blanca y gorro rojo, para pedir el villancico «Santa Claus Is Coming To Town». El ya no tan pequeño Bruce accedió tras explicar a todos con el dedo quien era «jefe» y quien «santa». La segunda petición fue mucho más austera, ya que tras un rato buscando el cartel término por enseñar a golpe de armónica que lo que nos tenía reservado era la omnipresente «Thunder Road». Nunca sabremos si era ese el cartel que buscaba, pero es que al igual que «Born To Run», siempre entra bien… El bloque se cerró con una semi improvisada (Bruce iba chivando partes al resto de la banda) y muy sorprendente «Does This Bus Stop At 82nd Street?», que contentó a las hordas de seguidores que luego lo acompañarían por el resto de fechas.

«My Love Will Not Let You Down» como sorpresa que acompañó casi toda la gira precedió los baños de multitudes de «Waiting On A Sunny Day» y «The Promised Land», en las que hizo cantar primero y obsequiar después con una armónica a sendos niños del público. Después, antes del habitual y probablemente no tan merecido repaso fijo a «The Rising», con el propio tema que da título y «Lonesome Day», hubo un tiempo precioso para el injustamente olvidado «The River» (bastante apropiada en Bilbao) y para un merecido homenaje a un gran disco como «Magic» con «Radio Nowhere». «Born To Run» era la antítesis perfecta para el tramo más predecible y menos brillante del concierto.

Sin bajarse del escenario, Bruce sorprendió a todos con su inseparable Fender y con un gran cartel a sus pies. Resulta que le apetecía contentar a un fan con una versión y estaba intentando sacar con su guitarra como era dicho tema. Al final, el homenaje a Chuck Berry, y al rock and roll en general, se gestó que ni pintado con una improvisada «You Never Can Tell» que no sonó perfecta pero si llena de sentimiento. Otro de los momentos del concierto, junto con el posterior aprovechamiento de cartelito que hizo Bruce con «Rosalita». Antes apareció uno de esos temas que adquiere otra dimensión en vivo y deja boquiabierto hasta al mas escéptico: «Jungleland». Da igual que Big Man este mayor y se pase todo el concierto sentado, que cuando llega su sólo lo borda. Una maravilla en directo que hay que disfrutar.

Tras la divertida «American Land», que ya no tiene tanta gracia, salió «Rosalita». Una de las piezas más inspiradas de toda la trayectoria y que apenas se empequeñeció por el lamentable sonido de bombo que tuvimos delante. Bilbao puede decir muy alto que con sólo dos actuaciones han tenido las mejores piezas no habituales de la E Street Band: las de San Mamés y los «Kitty’s Back» y «Tenth Avenue Freeze Out» de hace dos años. Para rematar el concierto de más de 3 horas sin bajarse del escenario, dos temas de estadio, con las luces dadas y todo el mundo bailando: «Dancin’ In The Dark» (con baile con moza del público) y «Twist And Shout» entremezclado con «La Bamba».

Uno de los mejores conciertos que un servidor le ha visto dar al jefe, tanto por las sorpresas como por una compensación en todo momento muy bien elegida. Bravo, Bruce.

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26 de julio de 2009