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Reseña: Dulce Pájara de Juventud - Triumph

Disco Dulce Pájara de Juventud - Triumph
Triumph
8
8.9



BCore Disc [2014]
Productor: Santi García
Banda: Sarai, Víctor, Ricard y Bruno

Hace apenas un par de años que los chicos de Dulce Pájara de Juventud nos sorprendieron con un debut discográfico desbordante de energía, de guitarrazos imposibles y de un aroma que los acercaba mucho a ser nuestros propios Fang Island, Titus Andronicus o hasta Dinosaur Jr. Ahora llega su segundo trabajo y justo cuando pensábamos que los teníamos bien definidos en unos parámetros van y se desmarcan de ello.

Pero no tengan miedo, que la valentía que demuestra la banda en “Triumph” se ve recompensada con creces, sobre todo para el oyente menos perezoso. Porque parece que el paso del tiempo en la banda ha hecho que las piezas encajen de una manera distinta entre tanta cabeza pensante, dando rienda suelta a un estilo que podríamos sin duda tacharlo de “propio”, y eso hay mucho s que no lo consiguen ni en cincuenta años de carrera. Así que en “Triumph” todo es riesgo, desde que la maraña de ruido de su introducción desborda y hasta que “Home” nos deja con ganas de volver a emprender el viaje desde el principio.

El disco se puede dividir en dos tipos de canciones, y creo que conviene partir de esa premisa para desvelar un poco que hay en el disco. Por un lado están todas esas canciones de corta duración: guiños powerpoperos como “Lapidation” o “Dark” con unos juegos vocales preciosos, bajos pesados como en “Manantial” con la voz de Bruno jugando a ser un robot, y hasta una “Crucifiction” de lo más épica. Quizás todos estos temas, a pesar de mucho juego de efectos en voces y un aire menos acelerado es la parte de “Triumph” más similar a su debut.

El resto no es otra cosa que todos esos temas alargados hasta los siete minutos o más,  no necesariamente por la vena psicodélica que  han imprimido a los temas, sino también porque dentro de esos temas pop hay una progresión arriesgada, valiente e inabarcable. “Saying All Goodbyes on Fire” es quizás el tema más pegadizo del disco, a priori, pero la canción muta, se alarga, se tiñe de psicodelia y vuelve al suelo del pop. Un trabajo increíble. No ocurre menos con “Freak In Tales”, en el ecuador del disco, una pieza épica y preciosista, con un momento valle a la voz de Sarai de poner los pelos de punta y una especie de cierre casi en tono de ópera rock. “Sonic” viene a ser un poco el viaje a los extremos estilísticos de la banda, partiendo de la balada y acabando a toda pastilla con esa habitual maraña de guitarras. El cierre con “Home” nos trae recuerdos a unos Beach House orgánicos, aunque es algo quizás demasiado plano tras el aluvión musical que nos ha estado llegando a los oídos durante los nueve temas.

Sin duda que este disco es uno de los trabajos más valientes que se han hecho en los últimos años, no sólo estilísticamente sino también dando vida propia a las canciones a lo largo de cada minuto. Seguramente que en tiempos de consumo musical masivo pero perezosa un disco como “Triumph” no hará gala de su título, pero a todo aquel con ganas de ser retado tiene aquí algo en lo que sumergirse.