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entrevista con Berri Txarrak

«Nuestra música nos permite tocar en un Kursaal abarrotado y en el Hellfest en la misma gira»
Con su último disco "Haria" dando ya los últimos coletazos, nos apetecía charlar con Gorka de Berri Txarrak en torno a varios asuntos que desde hace tiempo nos despiertan curiosidad. El futuro del grupo, el fenómeno Lisabö, o su relación con Matt Sharp, son entre otros los temas sobre los que el de Lekunberri nos da su visión.
Mayo, 2013

Parece increíble, pero el año que viene hará 20 años de la formación de Berri Txarrak. ¿Cual crees que es la razón que os ha llevado a perdurar hasta hoy, y sonando cada vez más frescos si cabe que entonces?

Creo que somos una banda que se dejó de chorradas y se montó en una furgoneta para tocar y sudar la camiseta. Eso y la curiosidad, algo vital en la música.

 

7 discos en todos estos años, y un crecimiento progresivo que os ha llevado de ser una banda local más, hasta convertiros en un referente de la música de aquí, y más en concreto de la escena vasca, además de haber girado por todo el mundo con bandas enormes. ¿Cuál es el siguiente paso a realizar para BTX?

Me cuesta mucho tomar decisiones y a veces uno siente el desgaste de los años, pero confío en las corazonadas a nivel musical, así que será lo que tenga que ser. De momento no hay planes de futuro concretos más allá de los conciertos programados.

 

Echando la vista atrás, ¿cómo definirías en breves palabras cada disco de la banda?

-‘Berri Txarrak’: Los comienzos. No reniego de él, simplemente creo que no está al nivel de los siguientes.

-‘Ikasten’: Aquí se sentaron los cimientos de lo que considero el sonido BTX, algo que se me hace difícil de explicar pero al mismo tiempo fácil de identificar.

-‘Eskuak/Ukabilak’: Es curioso que contiene muchos ‘clásicos’ de nuestro repertorio (Oihu, Stereo, Biziraun, Eskuak…), sin embargo no recuerdo que en esa época triunfaran especialmente.

-‘Libre ©’: Creo que el disco funciona como un bloque, de ahí que pusiéramos todos los temas sin silencio entre las pistas. Y contiene ‘Denak ez du balio’. Todo el proceso de contacto con Tim y lo que ha acarreado es una bella historia que ocurre una entre mil veces.

-‘Jaio.Musika.Hil’: Un disco especial por muchos motivos: el debut como trío, el proceso de grabación con Txap en casa de Marino Goñi, el comienzo de nuestra “trilogía americana” en la producción con Ed Rose en Kansas, la posterior gira por todo el mundo… Un disco al que siempre le tendré un cariño especial y cuyas canciones van envejeciendo muy bien.

-‘Payola’: Más difícil todavía: 16 pistas, cero ordenadores, cero edición, fue casi un ejercicio de estilo a ese nivel. Un disco muy oscuro en todos los sentidos.

-‘Haria’: Grabar con Ross Robinson fue una experiencia vital y ‘Haria’ un disco en el que todos aprendimos muchísimo. Veníamos de un disco oscuro y fue como una respuesta al anterior. Lo entiendo como una dupla de discos que se retroalimentan: Haria le da sentido a Payola y al revés. Payola es blanco y negro, Haria es color. En cierta manera uno hace mejor disco al otro.

 

¿Qué opinas de los conciertos de conmemoración de discos pasados en su aniversario que en los últimos años están tan de moda, y que hace todo el mundo, desde The Pixies hasta Hamlet? ¿Podríamos ver algo así de BTX por ejemplo de “Libre” que cumple 10 años este 2013?

Quién sabe. Vivir de y para la música por tantos años como las bandas que citas a veces resulta tan complicado que he aprendido a respetar cualquier estrategia, siempre que no sea una pantomima. Quiero decir, que cada uno haga con sus canciones y su carrera lo que quiera, faltaría más. No soy muy fan de las nostalgias pero entiendo que es un sentimiento lícito y muy común. Por ejemplo cuando leí que Weezer iban a hacer una gira tocando el Blue Album y el Pinkerton entero pensé que hubiera sido la ostia haber podido estar ahí.

 

Siempre me ha llamado la atención vuestra capacidad para gustar a muchos tipos de públicos muy diferentes entre sí. Sois de los pocos que podéis tocar en un Viña Rock, pero también hacerlo en un Resurection Fest, o ante públicos más indies. ¿Os sentís cómodos siendo un grupo heterogéneo o echáis de menos el pertenecer a una escena concreta?

Siento que pertenecemos a la familia rock, punto. Nuestra música nos permite tocar en un Kursaal abarrotado y en el Hellfest en la misma gira: no me paro a pensar en por qué gustamos a tal tipo de público o a otro, quiero pensar que simplemente les llegan nuestras canciones. Aún así, creo que todavía hay mucho prejuicio y demasiada tontería en esto de los estilos.

 

Y en cuanto a sonido, nunca habéis tenido miedo de evolucionar y cambiar, trabajado con productores tan distintos entre sí como Albini o Ross Robinson. ¿Tenéis ganas de seguir probando con gigantes de este calibre, o después de tanto tiempo vais a buscar algo más “conservador” que se centre en el sonido actual de Berri aprovechando el excelente momento en que os encontráis?

Esa es una pregunta difícil de responder hasta que haya nuevas canciones. Siento que la trilogía americana Rose - Albini - Robinson cierra una etapa, pero es probable que me contradiga.

Aunque creo que Gorka, tu habías colaborado en algo con él, ¿cómo llegasteis a liar a Matt Sharp para colaborar en una banda que en principio se aleja de su estilo habitual?

Invitamos a Matt Sharp a tocar el bajo en el disco ‘Payola’. Le hicimos llegar nuestros discos y nos dijo que estaba muy liado, pero que le había encantado nuestro documental “Zertarako Amestu” y que de alguna manera lo había inspirado para los vídeos de su proyecto multidisciplinar “Songs About Time”. Eso trajo después que yo hiciera de narrador en castellano en alguno de ellos y más tarde que grabara un bonus track en castellano y otra inédita en euskera de una canción de su disco. El círculo se cerró cuando vimos que ‘Haria’ sería grabado en LA, donde vive él. Le dimos el toque, nos invitó a su casa (¡Una fiesta Prince!) y allí surgió la idea de que se pasara por el estudio.

 

¿Cómo es ese momento en el que te paras a pensar todo lo logrado? (colaboraciones con algunos de estos ídolos como Tim McIlrath o Matt Sharp, giras por el extranjero, compartir cartel con grandes bandas norteamericanas…) ¿El Gorka melómano y adolescente sigue flipando con estas experiencias, o llega un punto en que se pierde en parte ese punto mitómano y de fan?

¡¡Me sigue haciendo la misma ilusión!! lo que sí es verdad es que con la experiencia ves que al final, por mucho que te hayan marcado tanto, son sólo personas que se dedican a lo que más les gusta como tú o cualquier otro fan de la música, eso es lo bueno.

 

De todas vuestras giras, aparte de cientos de experiencias, os habréis llevado muy diferentes reacciones a vuestra música, idioma y letras. ¿Cuáles han sido las más curiosas, enérgicas, destacables, de entre todos esos países visitados a lo largo de los años?

Reacciones ha habido de todo tipo: desde los fans acérrimos donde menos te lo esperas, hasta la curiosidad o el interés por la lengua, la sorpresa, la censura o la indiferencia (afortunadamente las menos). Si algo sacas en claro es que la música es capaz de derribar muchos muros y que todavía no se ha inventado nada que supla esa sensación de placer que te da el subirse a un escenario y compartir tus canciones.

 

¿Hasta qué punto es BTX la banda de Gorka o es una grupo en toda regla?

No creo que importe demasiado. Siento que tengo la responsabilidad de preservar el legado de BTX simplemente porque soy el único que está desde el principio. A veces esa mochila es un lastre, además creo que no valgo para liderar nada, pero en fin. Aún así, para mí la sensación de grupo es indispensable, tanto con David y Galder como con el crew, y sinceramente creo que en 2013 puedes disfrutar de los mejores berri. Si alguna vez hiciera algo en solitario sería bien diferente.

 

¿Con la formación que completó Galder a la batería se estabiliza definitivamente la banda como trío sin pensar en la posibilidad de un cuarto miembro, o la puerta sigue abierta si fuese necesario?

No sé cuánto durará BTX, pero seguro será en formato trío.

 

Sin entrar mucho en temas políticos, y hablando de un modo general, es increíble a los límites que estamos llegando a consecuencia de la crisis económica. Desahucios, manifestaciones diarias, salidas de tono de los gobernantes realmente vergonzosas... Es, a priori, en estos momentos en los que el arte, y la música en concreto, deberían estar más presente que nunca en lo que su a contenido social se refiere, y sin embargo parece que la música independiente es hoy más inofensiva y vacía que nunca. Hay ejemplos contrarios con bandas se me vienen a la cabeza como por ejemplo Pony Bravo, ¿pero no crees que este nuevo indie-mainstream está más amaestrado y adormilado que nunca?

Es imposible tratar este tema sin entrar en temas políticos cuando son ellos los principales responsables. De todas formas estoy de acuerdo con lo que dices, partiendo de la mítica frase “Soy más indie que indignada”, poco más se puede decir.

 

Volviendo a la música, tu gusto siempre ha sido llamativo por lo heterogéneo del mismo, así como por la enorme calidad a la hora de citar bandas que a priori no tendrían que ver mucho con Berri. De Nirvana, a Weezer, pasando por Pedro The Lion o Bon Iver. ¿Con que bandas está a día de hoy Gorka, o cualquiera del resto de miembros, enganchado?

Personalmente llevo una época bastante revival 70’s, bandas de hoy pero que emulan esos sonidos: Graveyard, Motorpsycho… Es curioso porque nunca he sido demasiado fan de ese rollo, pero me parecen muy buenas bandas. Ahora en mi choche suena ‘Cold Fact’ de Rodríguez, me pasó como con Daniel Johnston, que al alucinar tanto con el documental me enganché a su música. También están Red Dons, que me los descubrió Galder y Overseas (Bazan siempre será mi debilidad). Y ya de caña creo que Deathwish es la discográfica a seguir (Converge, Touché Amoré…), un poco lo que representó Hydrahead o Victory hace una década.

 

Quería preguntarte también por la opinión que te merece el boom Lisabö, que tras años de conciertos y discos memorables ahora parecen haber crecido notablemente en lo que a popularidad se refiere. ¿Se ha borrado en gran medida la dificultad del tema del euskera para poder llegar a alcanzar a un público más amplio?

A veces se habla de boom gratuitamente, sin tener en cuenta el nivel underground que lleva consigo el hacer rock en euskera. Si queremos llamar boom a tocar en salas de 300 podemos hacerlo, pero probablemente el cantante de Maldita Nerea se esté riendo en su sofá. Personalmente me alegro mucho de que de alguna manera Lisabö haya sido descubierto por más gente de la que a priori se espera de su música –genial, por otro lado-. Creo que puede abrir algunas puertas. Habrá gente que se rasgue las vestiduras porque el “tesoro mejor guardado” de la escena ya no les pertenece sólo a ellos, pero estoy un poco harto de esa pose: si algo es bueno quiero que lo conozca más gente.

 

Recientemente realizasteis una actuación especial en el Kursaal donostiarra, ¿cómo fue la experiencia de actuar en un espacio más cercano a un teatro que a la habitual sala de conciertos, y con la gente a priori sentada?

Fue algo memorable. Era la primera vez que tocábamos en un recinto así y puedo decir que fue una de las experiencias musicales más emotivas de mi vida encima de un escenario.

 

Y el tema de vuestros grupos paralelos, ¿cómo se compagina Berri con Cobra? ¿Hay posibilidades de que se reactiven Peiremans+ en algún momento? ¿Existen ahora mismo proyectos alternativos en tu cabeza o es Berri lo que ocupa todo tu tiempo?

Lo de Cobra se lo tendrás que preguntar a David :) Peiremans + está aparcado por cuestiones obvias de agenda, pero la puerta siempre estará abierta: tengo muy buena relación con Imanol Ubeda (Bide Ertzean) y me parece que hace muy buenos temas. Las canciones del EP me gustan y además compusimos otras tantas en la minigira que hicimos hace un par de años que se quedaron sin registrar. Aunque de momento no hay nada de nada.