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entrevista con Aldrin y Collins

«Tenemos una clara vocación hacia la originalidad, tratando de añadirle la mayor cantidad posible de elementos propios a nuestros referentes»
La escena de Barcelona sigue ofreciendo buenos y novedosos grupos, y Aldrin y Collins, con su propuesta de folk, pop, psicodelia, y cada vez más rock, están abriéndose paso poco a poco en el saturado panorama catalán. Hablamos con ellos sobre su segundo Lp, "Volador Trueno".

Lo primero, para quién no os conozca, ¿quiénes son y de dónde vienen Aldrin y Collins?

Pau: Eso que lo conteste Xavi, que es el periodista.

Xavi: Somos cinco músicos, o bueno mejor dicho, cinco personas a las que le gusta la música, y cuyo germen está en Stendhal, en donde tocábamos Gerard y yo. De ahí luego nos juntamos con nuestro amigo de siempre, Pau, uniéndose después Luis a los teclados, y por último buscando por Internet conocimos de aquí de nuestro pueblo, Cerdanyola, a David. Fue una especie de tinderazo (risas), y rápidamente se adapto al grupo como uno más.

P: Sí, a mi literalmente me folla musicalmente, así que es un buen ejemplo lo de Tinder. (Risas)


Andáis presentando desde primeros de año vuestro segundo Lp, “Volador Trueno”, ¿cómo va por el momento la cosa? ¿Sentís que el trayecto recorrido con vuestro primer trabajo, “La Vocación Optimista”, va dando algún fruto ahora, al menos a nivel regional en Catalunya?

P: Sí, se va notando sobre todo en la calidad de los bolos que vamos haciendo. No sé si tanto en la cantidad, pero al menos en sentirnos más cómodos y en ir eligiendo un poco más dónde tocar y dónde no, si que ha mejorado.

Gerard: Con el primer disco lo cogíamos todo pero hoy día podemos seleccionar un poco más. Falta un empujón todavía para poder tocar algo más fuera de aquí, pero ahí estamos trabajando en ello y parece que van saliendo cosillas.

X: También hay que ser sinceros, y cuando hace un año estábamos terminando de grabar el disco nuevo había algo más de expectativas. Es cierto que uno lo piensa y dice tenemos 30 años, un trabajo, una vida, y la música nos gusta hacerla y tocarla en directo, así que nos conformamos con lo que nos vaya llegando. ¿Qué nos gustaría que nos llamasen para tocar en el Sonorama, en el Dcode, o en mil sitios que nos podrían interesar? Pues sí, nos fliparía ir a allí donde nos llamasen, y por cuatro duros además. Pero bueno, vamos poco a poco, y mientras podamos seguir adelante, y grabar un tercer y un cuarto disco, y los que tengan que venir, pues nos da igual. Con tocar en sitios donde estemos cómodos y se nos trate bien nos conformamos.

 

En aquel primer álbum hablabais de ese rol de actores secundarios, de gente muy común del extrarradio que se juntaba con la única finalidad de crear canciones casi como un hobby más, llevado a cabo entre amigos. Y este papel casi se podía trasladar a vuestro papel de grupo de segunda fila en una escena catalana, y también nacional, que parece como muy establecida, y que es tan dada al postureo y a los amiguismos. Sin embargo, y siempre desde un punto de vista de crítica constructiva, un servidor cree que quizás ese acomodamiento dentro de vuestra zona de confort os podía perjudicar a la hora de no mostrar más convicción en lo que hacéis de cara a fuera. ¿Cómo veis esta ambigüedad que se puede plantear, y sobre todo, creéis que con “Volador Trueno” habéis dado un paso adelante a la hora de afrontar y aceptar el que es a día de hoy vuestro papel en la escena actual?

P: Es que Volador Trueno” ya recoge en algunas canciones ese concepto de cagarse muchas veces en la forma de funcionar de los sellos. Estábamos bastantes enfadados, y queríamos pasar página con lo de “secundarios” del primer disco, porque vas tocando, y ves muchas bandas que te das cuenta que no son mejores que tu. Por eso el primer disco era más resignado, pero para este nuevo trabajo nos ha salido la rabia contra muchas faltas de respeto hacia nosotros por parte de gente que te dice una cosa y luego hace otra, y en general injusticias contra la propia música que hemos ido viendo. Al final lo que está claro es que hemos hecho lo que nos ha dado la gana en todo momento, y de eso nos podemos sentir orgullosos.

X: En este disco hablamos mucho más de nosotros. “Por No Estar” o “Hiroo Onoda” hablan de nosotros como grupo. Sobre lo que hemos sentido y experimentado desde el primer disco hasta ahora.

 

En “Por No Estar” desde luego disparáis con bala contra el negocio de las discográficas, y demás agentes que forman hoy el tinglado musical. ¿Os quedaríais bien a gusto?

X: Nos quedaríamos más a gusto si alguna de las discográficas a las que se la dedicamos la escuchase y nos quisiese fichar o montarnos algo ahora. (Risas)

G: Lo que da rabia es que hagas un trabajo, que llames a la puerta de gente a la que admiras por el trabajo que está haciendo con otras bandas, y que te den una contestación aleatoria que te hace ver que no se han parado, ya no a escuchar el disco detenidamente, si no que ni si quiera se han puesto el single. ¡Hostia! Pégale una escucha e igual no te gusta, o no te encaja en ese momento, pero por lo menos demostrarás algún argumento cuando me digas que no.

P: Pero bueno, estamos contentos de contar con Brave Coast, que es un sello pequeño pero que cuida la música y hace todo con mucho amor. Ese es un poco el camino que vamos a seguir para continuar haciendo cosas.

G: Sí, claro, siempre hay gente con la que da gusto cruzarse, como por ejemplo toda la gente del colectivo Desert Pearl Union, con los cuales hemos colaborado últimamente. Son gente que hace las cosas por placer, y que si les gustas en algún momento te encontrarán un hueco para tocar en su festival, o para tocar con alguna de sus bandas. 

X: Es posible que nos haya faltado alguna oportunidad, pero el tema de llorar ya se acabó. Vamos a seguir adelante, riéndonos por el camino con canciones como “Por No Estar” cuya letra se compone de fragmentos de mails de respuestas de sellos, pero que no deja de ser un tema power pop muy fresco. 

 

Quitando este elemento de alguna forma reivindicativo, y algunos otros que andan dispersos por el resto del disco, vuestras letras suelen ser cercanas a lo cotidiano y a cierto costumbrismo poético. ¿Quién se encarga de los textos y que influencias podríais citar? 

P: Sobre todo Xavi y yo, aunque en este disco también hay una de Luis. Normalmente escribe uno, se la manda al otro, éste la corrige, se la devuelve, y así… E influencias pues quizás Standstill o Nueva Vulcano, pero lo cierto es que este tipo de música en castellano tampoco tiene un largo recorrido, por lo que no creo que haya un exceso de grandes letristas en los que uno se fije a saco. 

G: ¿Pero tú crees que te fijas en alguien? Yo diría que no, que tienes un estilo bastante personal. 

P: Hombre, sí, siempre hay una vocación hacia la originalidad. Igual que con la música. Se trata de coger los referentes y añadirle la mayor cantidad posible de elementos propios para que suene a ti mismo. Pero bueno, alguna influencia supongo que habrá. Eso sí, “Furgonetas Blancas”, por ejemplo, es una letra de Xavi que viene de una auténtica movida de su cabeza. No creo que haya ninguna otra mente tan enferma como para hacer una canción así. (Risas)

X: Es bastante ecléctico el tema de la letra. Al ser dos, o incluso tres, los que las escribimos, pues no hay una única fuente de influencias. A veces escribimos sobre la banda, como en “Hiroo Onoda”, pero a partir de un general japonés de la IIGM, y haciendo una alegoría sobre una historia nuestra. Y ésta no tiene nada que ver, por ejemplo, con la de las “Furgonetas Blancas”, que es mi cruzada personal contra este tipo de vehículo y su malvada forma de comportarse en la carretera. (Risas) Luego está “Cirugía Estúpida”, que habla sobre un tipo que se hace una lobotomía y empieza a ser feliz, o “Nota al Pie”, que trata sobre un desengaño que yo me he inventado, porque en realidad no me ha pasado nunca. Así que hay de todo. (Risas)


En ambos discos tenéis una pieza en catalán, ¿qué opináis del tema del idioma? ¿Os sentís más cómodos en castellano, o pensáis que el catalán puede ir ganando terreno poco a poco a éste?

X: Yo me siento más cómodo como letrista en castellano, pero por ejemplo Gerard se siente más cómodo cantando en catalán, por lo que siempre tenemos un detallito con él para que se explaye a gusto al menos con un tema.

Pasando al tema del sonido, parece que los Wheelsound Studios se convierten en innegociables. Dos de dos, y parece que estáis muy contentos con el trato que os da el productor, Txosse. ¿Os planteáis probar sitios nuevos en el futuro? Y si no es así, ¿Cuáles son las cualidades que os llevan a no querer cambiar de lugar a la hora de grabar?

X: Igual algún día vamos a un sitio más garagero, ¿no?, un poquito de lo-fi que es lo que triunfa. (Risas)

G: Es que con Txosse sabemos muy bien lo que va a salir de allí, es como estar en casa.

P: Bueno, es que estamos en casa, porque el estudio está en Cerdanyola, nuestro pueblo de siempre.

G: Sí, por eso, es todo comodidad. Luego lo mezclamos nosotros tranquilamente en casa, y así sabemos perfectamente cuál va a ser el resultado que sale.

 

En este disco encontramos más nervio, más electricidad, y sobre todo más concisión en el sonido de la banda. ¿Se trata de algo buscando en plan, oye vamos a intentar aunar un poco más el sonido y darle más empaque, o simplemente fue saliendo así la cosa?

X: Sí. Radicalmente, sí. Aquí no hemos buscado un arreglo de un cello, o un acordeón, que puede quedar bien en el disco, pero que no es fiel respecto a lo que luego somos en directo. La gente que ha ido escuchando los últimos conciertos en los que ya tocamos casi todo el disco nuevo nos dicen que es bastante fiel, y era lo buscado.

G: Siempre nos han dicho que molabamos más en vivo porque era todo más directo y llegaba más, así que de cara a “Volador Trueno” nos planteamos ser más sinceros con lo que era el sonido de la banda cuando nos subimos a un escenario.

 

Lo que si prevalece, incluso ha aumentado su importancia en vuestro sonido, son los teclados y el theremín. ¿Lo consideráis algo así como vuestra nota de diferenciación respecto a las bandas con las que habitualmente os suelen relacionar?

X: En realidad son dos sonidos de teclado muy reconocibles como el Hammond y el Rhodes, y se puede decir que es un poco como la guinda. El trabajo de Luis completa unas canciones que hacemos sin teclados, y que pueden funcionar tal cual, pero que quedan con más color una vez que él aporta sus partes. 

 

También es otro elemento característico las dos voces. Como grandes fans del power pop entiendo que el trabajo vocal forma parte vital en vuestro sonido. ¿Cuándo creéis que funcionan mejor las canciones?

G: Lo vemos muy rápido. Son bastantes años trabajando juntos, y en seguida Xavi y yo sabemos cómo va a quedar mejor la canción. Nos sentimos muy cómodos probando uno, el otro, luego me meto yo a ver cómo le va un coro aquí o allá…

P: Cada canción pide unas cosas, y por ejemplo en “Domingo Pasta” le queda bien que entre de repente una voz más cruda con la onda que va llevando el tema en general. El tener dos voces que se apoyan tanto puede darle en ocasiones mucha más belleza a una pieza, pero otras veces la canción no pide tanta belleza sino incluso lo contrario.

X: Además son dos voces muy diferentes. La de Gerard más gruesa, más rockera, y la mía más fina, más nasal… Y nuestras formas de llegar arriba y de gritar son opuestas, siendo la suya más cañera y la mía más estridente. Yo creo que una de las buenas noticias del disco es lo bien que se entienden las dos voces.

 

Para ir llegando al final, y antes de entrar en temas menos densos, os voy a pedir que me digáis que planes próximos tenéis de directo para las próximas semanas.

X: Sí, tenemos varias fechas en las próximas semanas. Primero el día 15 de mayo tocamos en el Circus de Cerdanyola con Lemy River dentro de unos ciclos que hace la asociación AMIC Amiant. Y ya de paso aprovecharé para meter una cuña de la escena de allí, que últimamente están saliendo grupos muy interesantes de Cerdanyola como Opatov y The Saurs, que recientemente han ganado en el concurso Bala Perduda. Luego tenemos otra fecha en la que estamos trabajando, en nuestra segunda casa, el Atzavara de Sant Feliu. 

G: Y el 12 de junio tocamos dentro de una serie de conciertos que se hacen en el hotel Pullman Barcelona Skipper, y que abren un ciclo de conciertos que se van a llevar a cabo en terrazas de toda la ciudad. 

¿Algún sitio del que os gustaría especialmente que os llamasen para tocar? ¿Algún festival que os guste, o en el que hayáis estado y no os importase repetir?

X: En Murcia Que Hermosa Eres con María Jesús y su acordeón. (Risas)

G: No sé, en muchos. No hay grandes preferencias.

 

Y lo contrario, ¿de qué sitio preferís que ni se molesten en llamar?

X: En alguno de esos que patrocina el Banco Sabadell. Hay cosas que es mejor no hacer, y recientemente, por ejemplo, tuvimos la opción de salir en un anuncio y decidimos entre todos que preferíamos no mezclarnos con según qué cosas.

 

Y bueno Xavi, cómo redactor que eres hoy en día del diario Marca, y como periodista que cubrió la información del Barça en Punto Radio o Rac 1, ¿cómo ves los gustos musicales de la plantilla culé? Lo de Alves parece que se va de madre ¿no? ¿Hay alguno que sepas de buena fuente que escapa de los clichés habituales del reggaetón o el rap más comercial?

X: (Risas) Lamentablemente pocos se escapan. Valdés, por ejemplo, tenía un gusto algo mejor. Le gustaba Led Zeppelin, tocaba el piano… y a Xavi le gusta Bruce Springsteen. Y así más antiguos Mendieta o Rijkaard tenían bastante buen gusto. 

 

Cierto, a Rijkaard recuerdo que salió en un Rockzone y le gustaban los Foo Fighters. Por cierto, tú, Gerard andas con un grupo de versiones de Foo Fighters. ¿Qué te ha parecido el nuevo disco de éstos? En nuestra redacción nos dio la impresión que habían dedicado más esfuerzos al documental que a componer un buen disco que no estuviese al servicio de éste. ¿Cómo lo ves tú como fan acérrimo de la banda?

G: Nunca podré decir nada malo de ellos, pero la verdad es que el último disco no es un disco en sí. Es como algo conceptual en donde las canciones se han encasillado a las ciudades y a las escenas de éstas. A mí me parece genial como trabajo global, y ojalá y yo pudiese hacer algo parecido. Aunque flojeen algo los temas siempre encuentro algo que me mola.

X: Los últimos discos han sido algo más flojetes, sin duda.

 

Y para terminar, ¿hacia dónde creéis que puede ir el sonido de Aldrin y Collins en el futuro? ¿Se apoderarán la distorsión y el volumen alto del sonido de la banda? Creo que Pau está dispuesto incluso a colgar la electroacústica…

X: Colgarla no, porque no le vamos a dejar que la cuelgue. También tiene su espacio y es un instrumento con rollo. Pero en principio sí parece que iremos hacia arriba en lo que a volumen se refiere.

G: Nos vamos sintiendo cada vez más cómodos, pero bueno veremos a ver…

P: Yo últimamente solo me dedico a hacer solos heavys y quintas en plan hardcore melódico (risas). Estoy muy vuelta a los quince años y probablemente eso impregne el nuevo sonido. A tope con los tutoriales de Youtube porque me lo paso genial con mi nueva guitarra eléctrica. (Risas)