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Crónica: A Storm Of Light - Madrid (13/11/2009)

13/11/2009, Madrid
4.0
4
Ritmo y Compás, 1/3 de sala
Precio: 14 euros

Con posterioridad a este concierto organizaba el que escribe otro concierto con grupos del mismo estilo (post metal) y las necesidades de promoción de ese concierto me llevaban a desplazarme a ver A Storm of Light, algo menos forzado por la inclusión en el cartel de Minsk, a los que después del fiasco-concierto por temas de organización, que no musicales, de ellos junto a Grey Daturas y Aathma me había quedado con ganas de ver en condiciones. De A Storm of Light puedo decir que los había visto en su anterior visita a la capital y me dejaron una pobre impresión.

Contra costumbre llegue un poco tarde al concierto y sólo pude ver el final de la actuación de mis vecinos Louded, como siempre desprendiendo buen rollo desde el escenario, a pesar de la rudeza de su repertorio.

El cambio entre ellos y Minsk fue lentísimo, más si tenemos en cuenta el escaso tiempo que les quedo de actuación a Minsk. Si en Wurlitzer no llegaron a quince minutos de actuación, aquí llegaron a una escasísima media hora y más teniendo en cuenta lo espectacular que estaba resultando su actuación, basada fundamentalmente en su último y excepcional álbum "With Echoes In The Movement Of Stone" fue de nota, en especial por el regusto "místico" de sus temas y su peculiar batería. Como única crítica que esta vez se dejaron al saxofonista-cantante de Wurlitzer. El actual es inferior. Otra vez más y cuando mejor me lo estaba pasando terminó abruptamente la actuación. ¿Tendrán que venir una tercera vez para que tengan un tiempo adecuado a su valía?

Otro cambio largo y a continuación hubo que soportar al teórico grupo principal de la noche. Temas lineales y previsibles a más no poder pero peor aún, a un volumen inadecuado que hacían que cuando entraba la voz con su tono agudo, me taladrara prácticamente el tímpano, cosa inexplicable porque los otros dos grupos sonaron perfectamente bien, pero parece ser que el volumen fue imposición del propio grupo. Entre que los temas no me gustaban y el sonido no se me hizo soportable, sólo quedaba deleitarse, eso sí, con el despliegue de visuales que acompañaban las interpretaciones de los temas. Si en su anterior visita me causaron una mala impresión, en este caso, la corroboraron del todo.

La sala registró una entrada inferior a la que esperaba, ya que por un lado, el precio de la entrada era algo alto, pero por otro en noviembre nos dimos una pechada de conciertos bastante potente en la capital y entiendo que la gente se quedará a reservar fuerzas en casa para el lleno absoluto de la semana siguiente con Isis. El concierto, para mi gusto descompensado. Los teóricos teloneros se merendaron con patatas al grupo principal, pero por contra no disfrutaron del tiempo necesario para lucirse, que desperdiciaron los principales en ofrecer un repertorio monótono.