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Crónica: Smashing Pumpkins - Madrid (11/06/2007)

11/06/2007, Madrid
8.0
Billy Corgan, Jimmy Chamberlin, Ginger Reyes, Lisa Harrinton, Jeff Schroeder
8
Teatro Calderón, Lleno
Precio: 0 €

El 11 de Junio del 2007 tuve la gran suerte de asistir al show secreto de los Smashing Pumpkins en España, organizado por la comunidad española de MySpace. Las calabazas aterrizaban en la península para ofrecer dos actuaciones, en Primavera Sound y PepeWorld, así que los de MySpace aprovecharon la ocasión para cazarlos y ofrecer en su primer Secret Show a una gran banda a nivel internacional. Chapeau por ellos.

El evento se concertó en el Teatro Calderón de Madrid. Un precioso e inmejorable escenario para presenciar el regreso a la capital de los Smashing Pumpkins, aunque por otra parte tengo que decir que la organización dejó mucho que desear.Colas infinitas agolpadas contra la puerta del teatro, nefasto control con las listas de invitados (hubo gente con invitación que se quedó fuera, y gente avispada que se coló sin tener pase), los organizadores desbordados, un montón de personas que fueron simplemente a probar suerte, a ver si entraban.. Claro, un concierto gratis de Smashing Pumpkins y los de MySpace primerizos en la organización de este tipo de eventos... Caos garantizado. A diferencia que en algunos festivales, el grupo se encontró muy cómodo en el escenario, muy arropado, ya que la mayoría de los presentes éramos fans del foro oficial en España, Avalon, y el setlist fue sin duda mucho más interesante que el de los festivales.

El concierto comenzó puntual, sobre las 21:00 horas, Billy Corgan y los suyos aparecían en escena para abrir con una poderosa “United States”, de su último trabajo Zeitgeist, del que tocaron 8 temas. Guitarras potentes, puesta en escena con aliños orientales, Jimmy Chamberlin impresionante a la batería, sin duda el mejor instrumentista de la banda, y todo un espectáculo escuchar sus redobles en directo. Después sonaron “Bleeding the Orchid”, bella canción muy noventera y “Thats the Way”, último single. Y llegó el momento de la explosión con “Today”, el público enloqueció coreando este ya clásico del rock de los 90.

En general la voz de Corgan en directo ha perdido algo de fuerza y agresividad, pero ha ganado en técnica y control. Además, ahora lleva el apoyo coral de las hermosas Ginger Reyes y Lisa Harrinton, bajista y teclista respectivamente. En cuanto a las guitarras le acompaña Jeff Schroeder, que se soltó con algún que otro solo, y va apoyando al calvo con arreglos y doblando riffs. Evidentemente no son los Smashing Pumpkins de antaño, en tiempos pasados la banda sonaba más visceral, más agresiva y directa. Pero si que denoto ahora mayor profesionalidad, suenan muy compactos, como si llevasen toda la vida juntos.

Siguieron con viejos temas, “Stand Inside your Love” del Machina, “Home” del Machina II (que fue un regalito para los mas freaks), la soberbia “Hummer” (Siamese Dream), con un solo final que nos puso los bellos de punta, y “Bullet with butterfly wings” (MellonCollie) muy coreada por el respetable, pero con menos fuerza que en otros tiempos.

Entonces la cosa se relajó, dio paso a un pequeño set acústico de cuatro temas, para algunos lo mejor del concierto, cuatro canciones ejecutadas con gran delicadeza.
“For God And Country”, que me dejó algo frio, “Thirty Three” un temazo del gran MellonCollie, que casi salta las lagrimas a mas de uno, “Winterlong” curiosa Cara B, y “To Sheila”, única canción del Adore que tocaron y que se antojó épica.
“Tonight Tonight” devolvía la electricidad al show, y nos transportaba de nuevo a 1995. Seguidamente "Tarántula" y “Starz”, en mi opinión dos de los mejores temas del nuevo disco.Llegó un parón, en el que Corgan se mostró afable y muy comunicativo con el público. “Zero” se presentó como todo un himno. Un momento flojo fue con “Neverlost”, tema que pasó sin pena ni gloria. “Doomsday Clock” potente y enérgica. No podía faltar una canción emblema del grupo como “Disarm” (Siamese Dream), continuaron con “Untitled”, último tema que grabó la banda antes de su disolución en el 2000, de nuevo con un solo de guitarra marca de la casa. Y pusieron la guinda final con “Silverfuck”, una despedida rockera y desbocada.

En definitiva, estos no son los Smashing Pumpkins de la pasada década. Es una nueva etapa, una nueva formación. Muchos pueden echar en falta la energía, agresividad y frescura de aquellos años, pero estos renovados Pumpkins no lo hacen nada mal, tienen un buen puñado de nuevas y notables canciones, y un directo compacto, profesional y muy cuidado. Fue una oportunidad de rememorar viejos clásicos y degustar los nuevos temas. Todo en un show muy cercano a la banda, un escenario tan inusual como especial, y gratis.