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Crónica: Breakdowns, The - Bilbao (19/09/2012)

19/09/2012, Bilbao
7.4
7
Colegio de Abogados, 50-60 personas
Precio: Gratis
http://feiticeira.org/

Tocaban The Breakdowns en el Colegio de Abogados de Bilbao. No les conocíamos pero un rápido vistazo por google y youtube daba para saber que nos encontrábamos ante unos practicantes de power-pop y adoradores de los Ramones o New York Dolls. Nos sobraba para ir a un concierto, más siendo gratuito y en este singular marco. Agradecer al Colegio de Abogados que de cuando en cuando aproveche su auditorio para montar estos conciertos tan íntimos, para todos los públicos y sobre todo curiosos. Curiosos porque dadas las circunstancias del recinto y suponemos que por temas de ruido, la banda tocó sin batería y dio un concierto eléctrico pero sin gran amplificación y sobre todo, sentados, lo cual como ya se encargaron de decir era nuevo para ellos, aunque a veces lo vieran "cool" y otras echaran de menos los bailes, la batería y el alcohol.

La práctica totalidad del público como era de esperar no tenía ni idea del repertorio de estos ingleses, de modo que es normal que algunos se fueran, aunque no fue por el mal hacer de la banda que, tras unos momentos de acoplarse los volúmenes y adaptarse al formato, ofrecieron un recital de power-pop de manual en formato de quinteto (dos guitarras, bajo, voz y percusión), que brillaba con los coros de bajo y guitarras. Evocaron a los Ramones más románticos dejando un poco fuera la parte macarra. A su vocalista se le vio especialmente fuera de su medio natural e incómodo en ocasiones, aunque lo supo solventar con humor y suponemos que el que peor lo tuvo que pasar fue su batería, relegado todo el concierto a sacudir una pandereta y una maraca simplificando así toda la percusión. Una pena que la banda no aprovechara el piano más que para emular el bombo mediante los graves, ya que hubo algún que otro momento de rock n roll más clásico, incluso tendente al rythm and blues, que hubieran cogido mucho color por medio de las teclas. Nos tuvimos que conformar con una esporádica armónica.

Llegaron a hacer bises pese a que más gente se marchó, quizá despistada quizá aprovechando la coyuntura ya que el cantante bromeó en alguna ocasión despidiéndose de quién abandonaba la sala en su presencia. Y por supuesto el tono fue siendo cada vez más rockero e incluso punk-rock, siempre claro con los aires contenidos que las circunstancias requerían. Estuvieron bien, más valorando que no era su medio y sus canciones aunque típicas, están por encima de lo correcto. Tal vez les faltara un poco de carisma para hacer al público más cómplice, ya que en el mismo marco hemos visto conciertos convertidos en verdaderas fiestas (nos acordamos de Danny & The Champions, por ejemplo) pero bueno, nos quedamos con que prometieron volver a una sala en condiciones normales y veremos si entonces montan el guateque esperado.