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Crónica: Backyard Babies - Madrid (24/03/2007)

24/03/2007, Madrid
8.5
Nicke Borg, Dregen, Johan Blomqvist y Peder Carlsson
9
Moby Dick Club, Lleno
Precio: 22,5 €

Camino de la Sala Moby Dick iba por la Castellana, con un tremendo ambiente entre banderas de España, que no sabía uno si iba a un concierto o a un mitin del PP, pero tan tremendo ambiente no tenía nada que ver con el concierto de los Backyard Babies, sino con el España – Dinamarca del estadio Bernabeu. Mientras 90.000 personas gritaban por ver a 11 daneses enfrentarse a 11 españoles en pantalón corto, 300 personas a 300 m. (no, no es un anuncio subliminal de la película), nos acercábamos a ver a estos cuatro suecos despechugarse, enfrentándose también a lo que podía considerarse una revalida ante el público madrileño: después de haber ido creciendo desde aquellos lejanos años en la Sala Sol, hasta ocupar la sala Heineken, esta vez, debido a la escasa afluencia de público del último concierto, se les “degradaba” bajando precio (no mucho), a una sala mucho más pequeña y sin teloneros. Todo dependía de lo que ellos nos pudieran ofrecer en esta ocasión.

Un frío de espanto en la calle, chocaba con el calorazo que hacia dentro de la Moby, pero bueno la cosa quedaba compensada por la vista de las dos camareras en la línea de visión del escenario, de escasos 30 o 40 cm. de alto. Lo de las dos bellas camareras, no es decir por decir, porque con lo bajos que son Dregen y Nicke, se veía mucho mejor a las chicas de la barra que a la banda. Por ahí se escuchaba la batería de Petter, pero lo que es vérsele en el concierto, salvo cuando se levantaba a saludar, no se le vio. Si yo tuve problemas de visión, con todo lo largo que soy, las “señorrrritas”, a las que Dregen les dedico “Cockblocker blues”, mejor ya no cuento. Pero problemas a parte de escenario, siempre es preferible tocar en una sala atestada, con un calor sofocante, de techo bajo como la Moby, que hacerlo en una sala más grande medio vacía, de techo alto. Entre esto y que claramente los Backyard le echaron infinitamente más ganas que en la última cita el concierto les sirvió para aprobar en marzo, las asignaturas que no habían aprobado en mayo del año pasado.

El set list de este año no difirió mucho del año anterior. Abrieron con “Peoplelikepeoplelike …” y cerraron con la ya clásica “Minus Celsius”. Cambiaron acertadamente “Ghetto you” por “Make me Madman” y metieron un cover (no reconocí el tema) con Nicke tocando y catando sólo, antes de “Roads” y lo demás todo idéntico: los siete primeros temas del último disco; “Brand New Hate”, “The Clash” y “Star War” esta última con una introducción distinta del Making Enemies; “U.F.O. Romeo” y el bloque en el que se produjo el subidón del concierto: un “Higlights” prácticamente instrumental, dejando cantar al público y un “Look at You” que hizo moverse hasta a la ballena símbolo de la sala, del “Total 13”; más un tema de los primeros discos. En total una hora y media, ajustado a lo que siempre suelen ofrecer en sus conciertos.

Como he dicho el cambio de sala y el sonido y el ambiente más acorde con el estilo de la banda, les sentó fenomenalmente. Además estuvieron graciosetes y muy comunicativos, en los comentarios como con el “fuck Demmark!” de Nicke, a lo que Dregen le respondió “Are you serious?” (éste tiene intereses en Dinamarca), a lo que Nicke reafirmo “fuck Denmark asshole!”, y las gracias que nos dieron por no estar viendo el partido de fútbol. Nicke emocionado nos dijo que seguirían viniendo a Madrid “more, more and more” (no hace falta que lo juren) y que estarían aquí otra vez tan pronto como fuera posible (que tomen nota los de Festimad).

En definitiva, noche de sudor, cuero y buen rock ’n’ roll en el que, una vez más, los Backyard se volvieron a ganar a su fiel parroquia madrileña (que me lo digan a mi, que ya he perdido la cuenta de las veces que los he visto), salieron ellos encantados del concierto y nosotros también, eso sí, corriendo no nos fuera a pillar la avalancha del Bernabeu en el Metro de vuelta. Pues nada, que hasta la siguiente, porque que los Backyard Babies den otro buen concierto en Madrid, lo único que significa, es que la tierra sigue rotando y las cosas siguen su curso, a pesar de lo que nos quieran hacer ver con el enrarecido ambiente político de este país.