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Crónica: Tweak Bird - Madrid (15/02/2013)

15/02/2013, Madrid
6.5
Caleb y Ashton Bird
7
Nasti, Lleno
Precio: 14 euros

A medio camino entre el stoner más gamberro y la psicodelia más pesada juegan los hermanos Bird con su pseudónimo de Tweak Bird, banda de Los Ángeles que nos visita por segunda vez en apenas un año. A pesar de esas visitas ya repetidas (estuvieron en Primavera Club hace unos tres años) parece que por fin han conseguido convencer a su público ibérico y colgaron un meritorio cartel de Entradas Agotadas en la puerta del Nasti.

Y eso que cabría esperar (y pasó para los que ya los habíamos visto) que Tweak Bird son una de esas bandas original en su propuesta pero que depende mucho del factor sorpresa para su puesta de largo encima de un escenario. Porque sin duda que la labor con la guitarra de Caleb es digna de mención, pero es Ashton el que marca la diferencia con sus certeros golpeos en la batería. Curioso que ambos funcionen también tocando sus instrumentos y con esa peculiar voz agudizada cuando entre canción no paraban de demostrar con sus palabras que el alcohol o las drogas estaban bien dentro de su organismo.

De su obra más celebrada llegaron "Lights in Lines", "Round Trippin´" o "The Future", ya para cerrar, pero del reciente y algo más irregular "Undercover Crops EP" apenas podemos recordar con alegría "Moans" o "The Weight". El riff iba funcionando con su público, con un Ashton que encantó por su técnica haciendo de backup a los amplis, pero el concierto volvió a dejarse caer en el amateurismo que ya demostraron en sus anteriores visitas. Porque no negamos que la cosa del desastre encima del escenario tuviera su gracia con una propuesta de psicodelia gamberra y alocada, pero las repeticiones y parones no funcionaron demasiado bien con respecto al resultado final.

Su sonido deudor de Black Sabbath con voz aguda sigue ahí, recordando cada vez más a los incombustibles y siempre polémicos Melvins. En definitiva, un concierto bueno aunque sin duda que pueden ( y lo han hecho) hacerlo mucho mejor. O al menos de una manera algo más profesional, dentro de que les querremos mucho por ser así de desastre y de fumados.