/Crónicas///

Crónica: Pony Bravo - Madrid (14/03/2013)

14/03/2013, Madrid
8.5
Daniel Alonso, Pablo Peña, Darío del Moral, Javier Rivera
8
Joy Eslava, Casi lleno
Precio: 10 / 13 euros

Con la salida de su tercer disco hace apenas unos cuantos días, los sevillanos Pony Bravo volvían a asaltar la Joy Eslava de Madrid por tercera vez en año y poco. Un hito que parece va a seguir sucediendo a tenor de lo bien que funcionó este último, con apenas unas pocas semanas desde que se anunció hasta su celebración. A tenor del grado de satisfacción de la gente también.

Parece que una banda con un estilo tan variado y personal como el de Pony Bravo no iba a conseguir la repercusión que está teniendo, pero por alguna razón las canciones costumbristas y divertidas de estos cuatro sevillanos ha calado. Los nuevos temas de "De palmas y cacería" van por un camino algo más cómico y contestatario, pero parece que a su público en general le ha cautivado la idea, ya que a pesar de la cercanía de la fecha se pasaron el concierto cantando las nuevas letras. Abrieron con el tema que al mismo tiempo abre ese tercer trabajo, "Turista ven a Sevilla", y en seguida decidieron poner rumbo a su anterior trabajo "Un gramo de fe" con un repaso rápido y bien ejecutado de "La voz del hacha", "Ninja de fuego", "Super Broker" y "Fullero". Una labor de contención de sus canciones más celebradas, hasta que ya si las mezclaron entre las canciones de su nuevo disco.

Por ejemplo, "Guajira de Hawaii" y una celebradísima "El Político Neoliberal" se mezclaron en el listado del repertorio con temas tan geniales como pueden ser "Noche de Setas" o "El campo fui yo". "Eurovegas" se puede decir que fue una de las triunfadoras de la noche, con el gracejo de las ironías de la banda resonando en un teatro como Joy Eslava. Para cerrar el set se fundieron "La Rave de Dios" e "Ibitza", la primera con la locura habitual de repeticiones y de psicodelia festiva, junto a un cierre que no llegó a la altura con la mencionada "Ibitza". Sin duda que la idea de mezclarlas es buena, sobre todo con esa propuesta de convertir la arena de la Joy Eslava en una fiesta de ricachones en un yate, pero una canción con tantos elementos está aún un poco en pañales llevada al directo.

El cierre contó con la sensacional versión con banda de "Mangosta", mezclando música caribeña con el rock psicodélico del que siempre han hecho gala, para pasar a "China da miedo" y un "Mi DNI" que todos estaban pidiendo desde el minuto uno. Está claro que esta última canción y su inclusión en el tercer trabajo de la banda ha perdido el factor sorpresa que el año pasado nos conquistó en idéntico escenario, pero es bonito ver a gente a priori con poco bagaje de música experimental disfrutar y cantar una propuesta así de arriesgada. Y nos podemos atrever a decir que lo de Pony Bravo va a seguir creciendo mucho, aunque nos da pena que no hubiera sitio para ningún tema de su disco de debut.