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Crónica: Marlango - Madrid (26/09/2007)

26/09/2007, Madrid
6.1
Leonor Watling, Oscar Ybarra y Alejandro Pelayo.
7
Joy Eslava, Lleno
Precio: con invitación

Cambio de tercio desde Subterfuge a una multinacional y tercera prueba de fuego de una de esas bandas que despiertan amores y odios a partes iguales. Marlango - el grupo formado por Alejandro Pelayo, Oscar Ybarra y Leonor Watling - ha ido superando todas las pruebas y sobre todo cuando la cosa se trata de subirse a un escenario. La sala repleta de invitados que no paraban de hablar y de fans que quedaban embobados viendo su nuevo vídeo en una proyector gigante eran la antesala de un bello concierto de sonido impecable.

El recorrido empezó sorprendente y decidido con un "Shout" intrigante y claramente deudor de Polly Jean Harvey, mas por la interpretación que por la pasión que marca a la Harvey. Posteriormente "Sink Down To Me" y "Walkin' In Soho" pasaron muy desapercibidas entre el repertorio, pero "Dance, Dance, Dance" se llevó la palma de las presentaciones con una interpretación prácticamente perfecta. A decir verdad, aunque se echaba de menos al bueno de Óscar y su trompeta, conquista y mucho tanta enorme carga melódica en una de las piezas aparentemente más destacadas de este recién presentado "The Electrical Morning".

Lo de pasar a una multi no parece haberles sentado demasiado bien cuando al interpretar un single como "Hold Me Tight", y a pesar de la mejora indudable que siempre trae consigo el oírlo en directo, sonó plano e indudablemente carente de alma para una banda que pretende (y que ya ha conseguido) pasar a ser un referente distinto en nuestro panorama nacional.

Con el inesperado final del cortísimo concierto (a pesar de lo escueto, merecen un aplauso este tipo de iniciativas para los fans) llegó justo el momento álgido con el que no puedes acabar un concierto, por muy de presentación que sea. Porque "Shake The Moon" -ahora sí sonando tan a cabaret como a Tom Waits- en directo es una verdadera demostración de recursos frescos y espontáneos. De tocar algo del primero, Leonor y sus chicos habrían tenido que salir de nuevo...

Concierto difícilmente evaluable y bastante divertido, pero que dejó claro que la cierta desidia que nos dejaron los temas nuevos no son problema de escaso rodaje (repito: sonó todo a las mil maravillas) y si de alma y de espíritu algo perdido. Precisamente ese espíritu sobra en " It's All Right" o "Enjoy The Ride", así que toca ponerse las pilas. Tiempo al tiempo, eso sí.