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Crónica: Hoobastank - Madrid (05/10/2004)

05/10/2004, Madrid
6.0
Douglas Robb, Dan Estrin, Markku Lappalainen, Chris Hesse
6
Sala Arena, Casi lleno
Precio: 18 €

Hoobastank son una banda nacida en el año 94, de la que no hemos tenido noticia por estos aquí hasta la publicación en el 2001 del álbum autotitulado Hoobastank. Actualmente está en el candelero el álbum "The Reason", publicado durante este año, al que algunos han querido comparar con el “A crow left to the murder” de Incubus, pero que, bajo el punto de vista del que escribe, no alcanza y por supuesto, no supera. Hoobastank de lo que si han hecho gala en sus discos ha sido de una exquisita producción, pero que es en cierto modo, incluso, contraproducente, ya que hace que suenen demasiado “enlatados”, por lo que, este nuevo paso suyo por Madrid, era una buena oportunidad para comprobar in situ si su directo suplía las deficiencias que muestran en sus álbums y que se basan básicamente en que sus canciones considerándolas individualmente no tienen ningún pero que ponerlas, pero que en conjunto, suenan, quizás, todas demasiado en la misma línea, recordando en muchos casos demasiado a la clara banda de referencia de esta banda y que son los citados Incubus.

A los teloneros, los valencianos El Agente Naranja no fui a verlos, no por nada en especial o porque me parecieran malos (que no lo son), pero el asunto es que su música tiene bien poco que ver con una banda tan a la usanza como Hoobastank, eso a parte de que tengo entradas para ver la presentación de su disco la semana que viene. No entiendo como un promotor puede poner a telonear a Hoobastank a una banda que hace una música en la línea de bandas como Mogwai. El resultado es lo que me ha comentado la gente que sí que los vio y que fue una acogida muy fría por parte del público. Lógico. ¿No existen bandas españolas que hubieran pegado más? En fin, que siempre hay cosas que uno no entiende o que prefiere no entender…

Así que me acerque para allí a una sorprendentemente para mi, casi llena, Arena, después del semi-vacio que registro con otra banda de similares e incluso mejores características como LostProphets… ¿los yankies hacen mejor propaganda de sus bandas? ¿el efecto Daredevil y el salir en el mismo recopilatorio que el gran hype de la temporada pasada, es decir, Evanescence? El caso es que allí había mucho público y eso que estos dos meses vienen en Madrid, petadísimos de buenos conciertos…

Y puntualmente salieron los Hoobastank encabezados por Doug Robb, empezando con “Out of Control”, marcando ya lo que va a ser la pauta de todo el concierto, buen sonido, Doug acaparando protagonismo tanto a nivel musical como en el escenario, un sonido mucho más adecuado y mucho más atrayente que lo que suenan en disco, pero faltándole un punto para llegar a entusiasmarme verdaderamente. El caso es que las canciones suenan más duras que en disco, los músicos no son para nada malos, Douglas lo da todo en todos los temas… pero la puesta escénica, las paradas entre canción y canción y la necesidad de Doug de mostrarse en todo momento como un tio majo, no me llegan a convencer y me vuelve a pasar exactamente lo mismo que me ocurre con la banda en disco, se van desgranando los temas, voy entrando en los pogos, animando y pasándomelo bien, pero la sensación que te deja en el cuerpo es excesivamente volátil…

Douglas tiene una gran voz, perfectamente entonada en todo momento y Strim-Lappalainen-Esse cumplen perfectamente con su cometido en todo momento, pero por ejemplo, comparando con el concierto que he comentado en esta página de LostProphets, lo que se ve y escucha en el escenario no llena tanto, ni a nivel musical, ni a nivel espectáculo. La música gana enteros cuando entran canciones más lentas como “Remember me”, “Let you know” o “Better”, ya que la voz, principal soporte del grupo, puede lucirse mucho más o cuando se rompe la línea del concierto y suena la hardcoreta “Pieces” con otro registro de voz de Doug y por supuesto cuando suenan los hits de la banda como “Running Away”, “Crawling in the dark” o “Same direction”, por la subida emocional, que se detecta en el público.

Mención a parte merecen tres detalles del concierto: La interpretación de “The Reason” con participación estelar del público cantando la canción cuando Doug ofrecía el micrófono, el despelote tipo “soy Brandon Boyd” con Douglas luciendo cuerpo Danone para regocijo de las chicas de al lado al captar la imagen en su cámara (y eso que el chaval, digamos que tiene una mirada un poco rara) y la jocosa interpretación completamente de falsete del tema “Girls just want to have fun” de Cindy Lauper, dedicándoselo exclusivamente a las feminas del concierto con evidente agradecimiento por parte del sector de público homenajeado. Vamos, que si el Douglas quiso dormir acompañado esa noche, me parece a mi que tuvo ningún tipo de problema…

Pero bueno, el caso, es que a lo largo de la escasa hora con cinco minutos que duro el concierto, la gente se lo paso bien, yo me lo pase bien, Doug se lo paso bien, las groupies se lo pasaron bien y acabamos todos contentos… Pero para el mes que viene después del aluvión de conciertos que viene, me acordaré del Douglas poniendo voz de vicetiple y poco más…