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Crónica: Hermano - Madrid (10/11/2007)

10/11/2007, Madrid
8.0
John Garcia, David Angstrom, Dandy Brown, Chris Leathers, Mike Callahan
8
Sala Heineken, Medio lleno
Precio: 20 €

Luego dicen que los madrileños somos afortunados para el tema de conciertos. Lógicamente una ciudad de tres millones de personas que concentra en la periferia a otros tres millones de personas tiene que atraer también a todo tipo de grupos musicales. Pero eso es una cosa y otra bien distinta, es si te pones a comparar las condiciones en las que se dan los conciertos en determinadas salas de Madrid, con lo que son en otros lugares. Porque no será casualidad que los conciertos en Madrid, a pesar de la múltiples oferta sean mucho más caros por culpa del precio de alquiler de las salas y no será casualidad que el mismo concierto de Hermano en Bilbao, fuera con dos teloneros y con un setlist mucho más amplio que en Madrid.

Es algo que ya es sabido después de ir a muchos conciertos en la Sala Heineken: horarios muy limitados sobre todo en fines de semana, que hacen que otros grupos que llevan teloneros en otras ciudades en Madrid toquen solos. Si a eso le unes que una sala que se llama Heineken vende los minis de cerveza a 10 euros y el mal trato que he visto con el público en más de una ocasión, para que quieres añadir más. En esta ocasión al menos se ha visto que han remozado la sala. La barra central que impedía visionar correctamente el escenario se ha reducido visiblemente y por detrás de la misma ya alcanzas a ver el escenario. La contrapartida será que seguramente se ha aumentado el aforo de la sala y en conciertos de “no hay entradas” ya veremos en que condiciones se atisban los conciertos.

Además y sigo con la sala, en una sala como la Heineken tienes que decidirte entre dos cosas. Ver de cerca de los artistas u oír correctamente el concierto. Si ves de cerca el concierto, como el techo es alto el sonido no se concentra. Si lo ves desde atrás, la sala tiene mejor acústica pero te arriesgas a ser molestado constantemente en los dos cuellos de botella que se forman a ambos lados del escenario.

Esta vez me decidí por ver el concierto de cerca, porque y para qué engañarnos, aunque buenos músicos, Hermano no son lo que se dice unos virtuosos en la composición, aunque para mi gusto, con el último disco han ganado muchos enteros. Dave Amstrong anduvo antes del concierto pegándose paseítos entre el público lo que es muy de agradecer y fue junto a John (por supuesto) el motor del concierto. La base rítmica me pareció lo mejor de la noche, pero claro, estuvieron muy tapados en protagonismo por el un poco posero Dave y el carismático líder de la banda y ex – kyuss (hacer esta crónica y no mencionar a Kyuss, difícil, difícil) John García. La voz de John me sonó excesivamente baja, aunque ya digo que me fui para adelante y es muy posible que en otro punto de la sala se le escuchase infinitamente mejor y demasiado nasal, pero esto quedaba perfectamente compensado por el carisma que emana este hombre y nasal o no, por lo preciosa que es la voz de John.

Personalmente me pude exceder físicamente, que para eso me fui para adelante, con “Señor Moreno’s Plan”, tema hasta bailable, o con temas que me llegan tantísimo a la fibra como “Kentucky”, “Bottle” o sobre todo, “Our Desert Home”, aunque el tema estrella del último sea “Don’t Call Your Mama”. Pero es que claro, hasta cuando temas tan standard como “Angry American”, te llegan así en directo, poco puedes criticarle a la banda. “Motherload” fue el tema que cerró la primera parte del concierto, para dar pasos a un único set de bises, en vez de dos como en Bilbao, para un concierto de escasa hora y veinte minutos, eso sí, muy concentrado y de gran calidad de estos niños grandes. Como anécdota a los madrileños nos quedará la minibatalla de Dave escupiéndole un chorro de cubata a John y este respondiendo a Dave volcándole una cerveza y Dave respondiendo poniendo a caldo de agua al bueno de John.

Muy buen concierto, aunque algo desmerecido por la acústica, lo corto en la duración y por no llevar teloneros. Pero es lo que tiene la Heineken, que aunque uno haya vivido allí grandísimos conciertos con el The Mars Volta, Mastodon o recientemente Wolfmother, que, o el grupo esta en especial estado de gracia, o te pueden joder más de un buen concierto. Hermano fueron muy grandes pero le faltó un algo para ser el conciertazo que yo me esperaba.