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Crónica: Corvus Corax - Madrid (11/11/2007)

11/11/2007, Madrid
8.0
Teufel, Castus Rabensang, Jordon Finus, Ardor vom Vensuhügel, Wim, Harmann der Drescher, Hatz, Patrick der Kalauer
8
Ritmo y Compás, Lleno
Precio: 20 €

Domingo por la noche, grupo con veinte años de carrera y ni se sabe cuantos discos, en sala pequeña era cosa de no perdérselo, aunque uno pase por ser un freak de altura. La música de Corvus Corax, no es para que te consideren de otra manera. Cuando escribí la crónica de In Extremo, ya comenté que a mi, la música de raíces celtas me iba y las gaitas, ídem de ídem. En este caso, Corvus Corax son otra versión de eso, pero en una vertiente mucho más pura, sin crossover con metal.

The Moon and the Night, los teloneros son un fenomenal grupo para ponerte en casa. Practican una vertiente de neofolk muy relajada, con letras en húngaro o vaya usted a saber en que idioma, porque el caso es que no se entiende. Pero igual que en casa son altamente recomendables, como grupo para caldear el ambiente de teloneros, son un completo desatino. Ninguna crítica que hacer a su música pero me quedo con la belleza de la cantante y con el recuerdo de “Rego Rejtem” que sonó perfecto, pero en directo me dejaron muy frío.

Otra historia completamente distinta fue el grupo principal, Corvus Corax, con sus pintas de guerreros medievales. El Cuervo Común no es para nada común en este caso y sólo por ver el escenario ya merecía la pena ir, con la Ritmo y Compás convertida en una suerte de cámara de torturas. O por ver directamente a estos alemanes, con sus pintas a mitad de camino entre Bravehearth y Piratas del Caribe. El concierto fue una fiesta con estos ocho freaks, tocando a tres tambores y cinco gaitas, alternando los instrumentos entre sí, con dulzainas, violines medievales y demás aparatejos del medievo. Increíble como sonó toda aquella mezcolanza e increíble la respuesta del público pegando botes todo el concierto. Además y es algo que siempre he criticado en otros conciertos, los coros operísticos se suelen llevar pregrabados, pero en esta ocasión los ejecutaban los mismos músicos en el momento, aparte de que se les veía a todos muy metidos en su papel de guerreros medievales, viviendo lo que hacían.

Cada uno tuvo su momento en el semicierre para hacernos una demostración que aparte de disfrazarse, son unos estupendísimos músicos, y sobre todo el cantante se pudo lucir con los pocos temas vocales que tocaron, en especial con “In taberna”, pero sobre todo con “Ballade de Mercy”. No obstante hay que hacerles una anotación en el haber y es que los temas muchas veces entran en una especie de bucle y se alargan demasiado. No sabe uno si está en un concierto de música medieval o en una fiesta bakala. Pero como el caso y de lo que se trataba, era de pegarse una fiesta y otra cosa no se podía esperar, Corvus Corax superaron todas las expectativas.

Como resumen, una opinión que oí después del concierto: “Pero si a mi esta música no me gusta, pero que bien me lo he pasado”. Pues eso mismo, a veces es mejor dejarse de prejuicios y asistir a un concierto de este tipo, en el que está claro que ningún tema va a permanecer en la memoria más de tres segundos, pero sustituirlo por una diversión completamente asegurada. En eso, unos genios.