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Crónica: Berri Txarrak - Sevilla (20/11/2013)

20/11/2013, Sevilla
8.7
Gorka Urbizu, David González, Galder Izaguirre
9
Malandar, medio lleno
Precio: 10/14 €
http://feiticeira.org/

Da gusto ver que, tras casi veinte años de trayectoria, haya bandas que sigan intentando hacerlo lo mejor posible, superando las adversidades, sonando auténticos, dejando fuera la complacencia y manteniendo una relación especial con sus seguidores. Berri Txarrak encajan de sobra en esta definición, o al menos eso comprobamos tras su paso por Sevilla como una de las últimas paradas de la larga gira de “Haria”, publicado hace ya dos años.

Quizá por caer la fecha en Miércoles no se consiguió el lleno esperado, y al comienzo de la actuación de G.A.S. Drummers poca gente había aún en Malandar. La banda jerezana no se amilanó y, con el buen humor y el buen hacer que les caracteriza, comenzaron a presentar las canciones de su nuevo disco, “We Got the Light”, intercalándolos con temas de su carrera que ya abarca ya tres lustros. Tal y como dictan los cánones del punk, los de Dani Llamas no dieron tregua; enlazando varias canciones en un solo segmento sin dar apenas respiro entre tanta intensidad y velocidad.

Dani volvió a demostrar que es todo un frontman paseándose por el foso, haciendo todo tipo de chistes y aspavientos ironizando sobre la pose de ‘rockstars’. El público fue respondiendo poco a poco conforme iba aumentando, pero el aún así escaso número impidió que hubiera el movimiento deseado hasta casi el final. De todas formas, cuarenta minutos de puro punk sin objeciones.

El jerezano ya avisó que íbamos a flipar con el concierto de Berri Txarrak, pero creo que incluso se quedó corto. Ante una enorme sabana con su nombre subió el trío para al poco poner Malandar patas arriba. Una actitud concentrada pero sin dejar de dirigirse al público (sobre todo por parte del bajista David González), un sonido potente y nítido como pocas veces hemos visto en la sala y, sobre todo, una concepción del directo como todo global que sólo puede dar la veteranía y el mantener la ilusión por lo que haces permitieron esta comunión inmediata.

No nos extrañó, por tanto, que casi de inmediato se formara un pogo en las primeras filas que no estuvo inactivo durante mucho tiempo durante todo el concierto. Tanto durante clásicos como “Jaiko.Musika.Hil”, que no tardó en caer, “Oreka”, “Maravillas” o incluso la lejana “Oihu”, como en temas más recientes como “FAQ” o “Harra”; pudiendo comprobar cómo son capaces de enlazar con naturalidad los rescates más hardcoretas de sus comienzos con los momentos de rock alternativo más clásico de sus últimos tiempos.

Gorka Urbizu (con una reveladora camiseta de Dinosaur Jr.), lejos de reclamar su puesto como líder y único miembro remanente de la formación original, permaneció en su lugar en el lateral derecho, casi siempre con el rostro cubierto por su mata de pelo. Aunque no mantuvo un contacto con el público ni de lejos tan cercano como su compañero, en los momentos en los que habló, con perlitas dedicadas a Franco (era el 20N) o una sentida declaración sobre su amor hacia la música, quedó claro quién era el ideólogo y timón de esta nave que va cerrando su segunda década de existencia.

Tras una hora y pico de clímax casi constante, llegaron los bises con varios momentos de lo más crudo de su discografía, explotando finalmente con “Denak ez du bailo”, máximo recuerdo de “Libre ©” con el que incluso un servidor se animó a lanzarse a poguear junto a un tercio o más de los asistentes. Tras varios golpes y zarandeos, salimos todos de allí con una sonrisa en la boca y la sensación de que había sido uno de los mejores bolos en Sevilla de todo el año. Eskerrik asko, Berri Txarrak!