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Crónica: Autumnal - Madrid (24/11/2007)

24/11/2007, Madrid
7.0
Javier de Pablo, Ricardo de Pablo, Maria Ingelmo, Julio Fernández, Miguel A. Gutierrez
7
Ritmo y Compás,
Precio: 10 €

Noche de Doom señalada por los cabezas de cartel, Autumnal, como su fiesta (contrasentido teniendo en cuenta el genero musical) de décimo aniversario, aunque en realidad, si no me equivoco la banda lleva algún año más formada.

Gélida noche y gélido ambiente en la Sala Ritmo y Compás, con una paupérrima entrada cuando comenzaron a sonar los alicantinos Nahemah, no sé si quizás perjudicados a que ya se les había visto hace poco por la capital. No obstante el concierto sirvió para que escuchar los nuevos temas de su reciente álbum “The Second Philosophy” y que a pesar del panorama, se lucieran, con un sonido espectacular algo alejado del doom más clásico y mucho más emparentado con grupos de death metal progresivo o melódico como Opeth o Dark Tranquility. En especial, Pablo Ejido hizo un gran despliegue vocal, mostrándose como un cantante muy versátil y con buen hacer en el escenario. Difícil fue vencer a los elementos y a mi juicio, lo lograron más que de sobra.

Luego fue el turno de los parisinos Inborn Suffering. No empezó nada bien la cosa con problemas de sonido (uno de los guitarras no oía al otro guitarra y el teclista reclamó más sonido), que hicieron que el primer tema se parase tres veces. Una vez ajustado el sonido, el grupo sonó de vicio, con mención especial nuevamente para el cantante, Laurent . Brutal el registro gutural del mismo que prácticamente te partía en dos. Pero si los franceses tienen fama de fríos en otros menesteres, estos le hicieron justicia a esa fama pero encima de un escenario. Una cosa es que toques Doom-Death y otra cosa es que no muevas una ceja en los cuarenta minutos que duro su actuación. Además y aunque sonaron perfectos, el repertorio fue a piñón fijo. Algo más hay que aportar a un estilo tan catedrático, para dejar impronta en la memoria, aparte de por la voz de Laurent. Eso sí, se mostraron mucho más activos después que durante el concierto con las chicas de la sala.

Y llegó el plato fuerte de la, para mi, mejor banda de Doom del país. El concierto estuvo perjudicado como el caso de Nahemah, por la escasa entrada (no creo que llegará a media sala en ningún momento) y porque una parte amplia de la escasa entrada eran claramente invitados de las bandas que estaban allí más por compromiso que por otra cosa, lo que se noto en el constante murmullo de fondo. Mención a parte merece las ráfagas del aire acondicionado cuando le daba por ponerse a enfriar. Jamás me he quitado y puesto un jersey tanto en un concierto en mi vida. Y además apunto otro detalle curioso, antes de ponerme con el plano musical, y es que la propia María Ingelmo (chelista) fue la encargada del merchandising, lo que demuestra la humildad de la banda.

Los dos primeros temas sonaron bastante dubitativos, pero en cuanto comenzaron a sonar temas de Grey Universe, el concierto fue creciendo. Si bien es cierto que suenan por los cuatro costados al “Gods Of The Sun” de My Dying Bride, las interpretaciones son tan perfectas que hacen olvidar en todo momento a la clara inspiración. En especial el chelo de María logra envolvernos, pero sobre todo, y aunque sea remitirse por tercera vez en esta crónica a lo mismo, la voz de Autumnal es de otro planeta. Javier de Pablo es una de las mejores voces de este país, se hable del genero musical que se hable, y en directo es dónde da la perfecta medida de hasta donde puede llegar en cualquier registro. Era difícil mantener la intensidad de la interpretaciones con temas que pasan de los diez minutos y con un público que como he comentado, no estaba por la labor, y cuando, además, el concierto se fue por encima de las dos horas, pero para los que estábamos allí, para lo que estábamos, lo lograron, aunque la larga duración del concierto, más que ayudarles, les perjudicó. No fueron pocos los que abandonaron la sala antes de finalizar el concierto. Interpretaron entero el Grey Universe y hubo recuerdos para los dos anteriores trabajos con temas como “She Cries” o el emotivo “Then And Now”, que fue el tema usado para cerrar el concierto después de dos bises.

En suma, Autumnal aprovecharon el concierto para darnos un homenaje a los fans pero también, y porque no decirlo, para darse un auténtico homenaje a ellos mismos tocando todo y cuanto les apetecía. Está claro que dedicándose al género al que se dedican nunca van llegar a triunfar, pero para una banda tan honesta como Autumnal no creo sea lo importante, sino el hacer lo que ellos sienten. Espero poder volver a verlos pronto y porque no, teloneando nuevamente a bandas tan importantes del género, como han hecho en el pasado como Anathema o Katatonia, porque está claro que dentro del estilo en España, son la banda de referencia.