dark & fuzz

Mié, 28 Agosto

BANDAS MALDITAS Y SIN VISADO (II)

Como lo prometido es deuda, aquí está la segunda parte del artículo sobre bandas malditas para nuestro país. Ese tipo de grupos al que el éxito en sus países de origen no les es suficiente para poder asegurar su paso de forma rentable por los escenarios españoles. Aquí van otro cinco ejemplos muy personales de grupos que, por el bien de la música, y del mío propio, esperemos que pronto nos visiten. Cada uno tendrá los suyos propios, y está claro que dentro las diez bandas tratadas en estas piezas no están todos los que faltan. Por eso, si alguno de mis compañeros de feiticeirA quiere ampliar el listado de olvidados, desde ahora mismo les cedo la palabra y el espacio.

 

…AND YOU WILL KNOW US BY THE TRAIL OF DEAD

Por calidad ampliamente demostrada, y más que recuperada con su último Lp, no podían faltar en este segundo volumen de grandes ausencias de nuestros escenarios esta banda de Austin de nombre inaprensible. Con un pasado glorioso que los situó en la cima del rock independiente en el primer lustro del siglo, lo cierto es que para tratarse de un grupo con una carrera de más de quince años, sus dos visitas a España se me antojan claramente insuficientes. Y más aún cuando la última data ya de 2007, momento en el que visitaron La 2 de Apolo, y que por cierto fue la única fecha en nuestro país de aquella gira. Además de esta última también formaron parte de la fiesta de presentación del Primavera Sound de 2002 (éste por entonces era solo el germen de lo que hoy es). Dos fechas que las crónicas describen como brillantes y que no hacen sino acrecentar el deseo de ver sobre las tablas de nuestros escenarios a los creadores del ya clásico, “Source Tags & Codes”. Una curiosidad en torno a la banda nos sitúa en pleno 2004 cuando el AV Festival, aquel que se celebraba en Fuengirola y que tenía la máxima de dejar que los grupos eligiesen el tiempo que deseaban tocar, los programó junto a Shellac o Morrisey entre otros. La actuación sin embargo se suspendió en el último momento por, al parecer, desavenencias entre los componentes de la banda. ¿Quizás el peculiar carácter de los músicos que integran …Trail of Dead haya tenido que ver a la hora de que haya costado tanto traerles por aquí?

 

MANCHESTER ORCHESTRA

No voy a ser original. Manchester Orchestra ni son una orquesta, ni son de Manchester. Soltado el chascarrillo pasemos a hablar de otra de las bandas estadounidenses maldita para nuestros escenarios. La formación de Atlanta debutó en 2006 con un disco que los emparentaba con sus amigos de Brand New, pero que ya aportaba detalles que les permitía separarse del emo ambicioso de los de New Jersey. Con “Mean Everything to Nothing” en 2009 el salto ya fue definitivo, y la cercanía del timbre vocal de Andy Hull con el de Doug Marstch, hizo que la parte más refrescante de Built To Spill pasase a ser una de las virtudes a añadir a su receta de gritos, sensibilidad, y melodías. Con su habitual crudeza aún presente, pero con una producción más amplia que incluía (ahora sí) ciertos toques orquestales, llegó en 2011 “Simple Math”, un álbum con el que se colaron en las listas británicas y estadounidenses, pero que no fue suficiente para que alguna promotora patria se animase a programarles ni que fuese en algún festival. El encontrarse a medio camino entre diferentes escenas como son la del hardcore, el indie- rock, o el indie-folk, parece que no juega a favor de un grupo que promete ser un auténtico vendaval en directo.

 

RIVAL SCHOOLS

Quizás en este caso me equivoco y algún hardcoreta de los que ya tenían edad de conciertos cuando salió “United By Fate” en 2001 me corrige, pero según mis investigaciones, tampoco el magnífico combo neoyorquino, Rival Schools, nos han visitado nunca. Es cierto que su carrera fue corta, pero ya fuese cuando volvieron en 2011 con el notable “Pedals”, o ahora con la salida de su disco perdido, “Found”, me parece que sería una interesante y muy rentable iniciativa traer a una de las mejores bandas de hardcore de la última década. Hubo gira por Europa en aquel 2011, y las principales capitales europeas pudieron disfrutar del arrasador directo de la formación que mejor supo aunar su vertiente clásica (ex Gorilla Biscuits, Quicksand, Youth of Today…) con lo mejor que los nuevos sonidos del siglo XXI podían aportarles. Las fechas anunciadas para los próximos meses junto a Jimmy Eat World de momento dicen que nos toca esperar, o viajar.

 

MODEST MOUSE

Otra banda de increíble potencial en Norteamérica (recordemos que su último disco alcanzó el número uno en EEUU y Canadá) y que cuesta horrores ver en España es la banda de Issaquah, Modest Mouse. Lo del gafe con los de Isaac Brock ha tenido su episodio más doloroso hace apenas unos meses cuando unos quince días antes de actuar en el Azkena Rock, el grupo emitía un comunicado con el que suspendían su gira europea. La parte buena, por llamarlo de algún modo, es que el motivo expuesto fue que querían centrarse en la grabación de su nuevo disco. El sucesor de “We Were Dead Before the Ship Even Sank” lleva ya seis años haciéndose esperar, por lo que al menos ahora sí, sabemos que en los próximos meses por fin tendremos nuevo lanzamiento, y esperemos que el Primavera Sound, que quizás es el festival en el que mejor encajan, los traigan en su próxima edición como ya hiciera en 2007, último año que tuvimos por aquí a estos renovadores del indie rock norteamericano. Sin duda Modest Mouse son uno de los más claros ejemplos del leitmotif de este post: bandas enormes en sus países de origen a los que, por alguna razón que se nos escapa, se les resiste el público europeo (o al menos español).

 

CLOUD CULT

Sin sello ni manager en Europa, la banda de Minneapolis Cloud Cult es otro de los secretos mejor guardados del indie norteamericano. Reverenciados por la web Pitchfork hace unos años cuando publicaron el experimental ejercicio de pop barroco “Advice from the Happy Hippopotamus”, la banda ha lanzado hasta cinco discos desde entonces (incluido el último “Love”, de 2013), y por unos motivos u otros lo cierto es que no han terminado de despegar como se podría esperar de una banda tan cercana por momento a los Arcade Fire de “The Funeral” (parecen una comuna en la que hay cabida para cellos, violines, trompetas, programaciones…). Ellos se catalogan como música filosófica de cámara (ahí es nada), y por el momento parece que las obligaciones familiares pesan más que los deseos de girar por Europa. Salvo sorpresa habrá que esperar para ver por aquí a una banda que, me jugaría lo que fuese, triunfaría enormemente en nuestros festivales más orientados al indie pop.

 

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