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Reseña: Perfect Pussy - Say Yes to Love

Perfect Pussy - Say Yes to Love
Say Yes to Love
7
7.0



Captured Tracks [2014]
Productor: Shaun Sutkus
Banda: Meredith Graves, Ray McAndrew, Garrett Koloski, Greg Ambler, Shaun Sutkus

¿Qué se esconde tras el hype de la temporada? Perfect Pussy son un quinteto de Syracuse, New York (estado, que no ciudad) peculiarmente ruidoso. No es que sean la banda más ruidosa del planeta, es que están despuntando de forma asombrosa para lo que cabe esperar de su sonido. Gran parte de la culpa es del magnetismo de su frontwoman Meredith Graves, que se convierte voluntariamente o no, en un exponente del feminismo, como toda mujer al frente de una banda punk. Una figura que sabe sacar provecho de esa feminidad y jugar también con su inocencia, vulnerabilidad y sentimientos, algo distanciada de la lucha expresa de las riot grrrls.

El disco abre con la vibrante "Driver", que sienta las bases de este punk estridente. Por lo ruidoso, sí, con toneladas de acoples y disonancias, pero sobre todo por el registro de Graves, enterrado en la mezcla, agudo y áspero, una queja de lo más incisiva y penetrante. "Bells" y "Big Stars" son más ejercicios de chirriar extremo, hardcore y punk adornado con espirales de ruido y shoegaze. El contraste entre intensidad y atmósferas que quieren explotar no es nada sutil, ambos temas terminan dejando espacio a estos ruidos de ambiente. Cabe decir que la banda cuenta con un "teclista" y esto no añade precisamente melodía al asunto.

Es fácil encontrar posturas polarizadas ante la propuesta de Perfect Pussy y seguramente sea la intención del artcore que practican, si se permite la etiqueta. Así lo revelan momentos como la furia de "Advance Upon the Real" que pasa a una estática casi silente que invita al pánico, para continuar en "VII" con experimentación quema-altavoces. Antes, en "Interference Fit" habrían dejado a las claras su amor por los más tempranos Sonic Youth con Meredith postulándose claramente como una joven Kim Gordon.

Sobre todo lo que les distingue y les acerca al ambiente indie en el que están siendo aupados, son las chispas de felicidad shoegazers que afloran en prácticamente todas sus canciones. Hay algo de celebración y mucho de catarsis y eso es lo que humaniza su abrasión y mantiene el vínculo con un indie-rock americano del que da la sensación que huyen. Y es que su EP "I Have Lost All Desire for Feeling" contenía momentos notablemente más melódicos, como la propia "I" que se incluye entre los bonus tracks.

Y han hecho mal en desprenderse de esas melodías, porque Perfect Pussy hacen tanto un ejercicio de estilo curioso como un despliegue admirable de energía punk-noise que juega a retorcer más el camino abierto (desde Japandroids a Savages, pasando por Fucked Up o IceAge) en esto del ruido aceptable. Ellos lo llevan a un umbral menos aceptable y salen airosos de su pequeño atentado artie en parte por eso, porque es pequeño (apenas duración de EP). Conseguirán ser un fenómeno, pero si quieren ser algo más, necesitarán más fondo con que rellenar su forma.