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El Pardo – ¡Europa SÍ!

El Pardo - ¡Europa SÍ! portada
Autoeditado, 2017
Productor: Luca Pettrica y El Pardo
Banda: Alberto Robla, David Carratalá, David Ripoll, 'Koldo', Javier Marzal, Raúl Querido (Fer Eskimal)

Géneros: , , ,

8.0

El Pardo, formación underground madrileña militante en el inconformismo ha regresado con el que es ya su tercer disco si contamos esa solución de transición (sin ánimo de dobles sentidos) que fue «2014». Podríamos poner el disco en contexto sociopolítico, pero seguramente no merezca la pena. ¿Qué ha cambiado, en el fondo, desde su debut?

Al margen del deprimente análisis de la situación, lo primero que llama la atención de la nueva obra del quinteto es que el apartado musical sigue expandiéndose, lo que siempre es bueno. El Pardo siempre tiran al punk, pero combinan eso con cierta sensibilidad indie y en este disco a mí me ganan por los coros. En «Amor, pureza y salvación» combinan rabia con melodías y taciturnismo indie que va desde Nacho Vegas a los Smiths. Por su parte «Nuevo Plan de Jubilación», versión de Esquimales, es quizá el mayor single del disco si atendemos a la combinación de música pegadiza y lemas incendiarios.

La broma les sirve para otro giro estilítico, el que va del punk-rock melódico al ska en la divertidísima «Skasta», que retrata el cuñadismo feminista progre. Y pese que el bautizo de la canción pudiera levantar suspicacias, no se deja fuera tampoco a «estrategas con coleta que hablan de sus genitales». Lo que desluce un poco el resultado son los temas dedicados a Albert Rivera y Pedro Sánchez respectivamente. Aunque el humor siempre viene bien para desengrasar, la declaración de amor al mejor partido -sentimental- de esta España nuestra, «Un Yerno Ideal» aunque bastante graciosa, es un tanto burda al centrarse en las adicciones del político de extremo centro. Cierto es que la dedicada al ángel caído del PSOE tiene más trasfondo social.

Con todo, nos encontramos con un disco musicalmente menos impactante, sobre todo en comparación a su debut, pero se suple con letras más trabajadas, que combinan estribillos simples y estrofas llenas de recovecos. Por ejemplo «Europa sí» es un excelente retrato de la idílica Europa occidental que ha superado los periodos de guerra para sumirnos en una paz que nos mata lentamente; a ritmo kraut «Un día más», la gema oculta del disco, describe con profusión paranoica la rutina maquinal a la que estamos sometidos, dejándonos una leve esperanza; mientras que «Plasma» es un escalofriante retrato de un hipotético atentado a un alto cargo.

Lo curioso es que la banda incluye al final del disco de nuevo tres temas ya conocidos. Y son canciones que se encuentran entre lo más contagioso y agresivo de su repertorio, pero precisamente por eso tal vez lastren el resto del disco. Aunque en los tiempos que corren cerrar el disco con «Karkajada» sea una declaración muy gráfica de intenciones.

El Pardo continúan siendo necesarios. Su única pega es que ya han denunciado, al menos en esencia, casi todos problemas de nuestra sociedad. Máxime en esta época de persecución de la idea, de la disidencia, del chiste y hasta de la ofensa a los dictadores.

 

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1 de enero de 2017