/Crónicas///

Crónica: Grey Daturas - Madrid (03/05/2009)

03/05/2009, Madrid
3.0
Bonnie Mercer, Robert Mayson y Robert Macmanus
3
Wurlitzer Ballroom, 40 personas aprox
Precio: 10 €

¡Vaya nochecita de Domingo post-puente! Eso pienso cuando recuerdo el concierto de Grey Daturas y Minsk en Madrid, a tenor de escasas duraciones de conciertos y un horario algo incómodo para los madrugadores de la periferia.

No íbamos a tirar por tierra la labor de una promotora como Medúse Promotions, que con ganas y trabajo intento suplir las carencias que mostraba la sala para tres bandas, debido al horario bastante tardío de apertura. Quizás fue mala idea meter a Minsk o quizás lo fue mantener a unos Aathma que podemos ver más a menudo, pero insistimos en reconocer la labor de esta y otras promotoras que trabajan para que "los cuatro frikis de siempre" podamos ir a estos conciertos.

Con el retraso que comentábamos salen Aathma, que nos gustaron mucho menos que el día de A Storm Of Light, pero que cumplieron de sobra... Digo de sobra por qué terminaron tocando mucho más que las bandas de fuera. La versión oficial fue que Minsk se olvidaron material de última hora en la furgoneta, así que mejor disfrutar de la banda madrileña que del sonido ambiente, ¿no?

La banda madrileña merece mucho la pena, no dejan de sorprendernos y esperamos verlo reflejado pronto en el estudio, donde tienen difícil igualar la potencia que consiguen llegar a tener. Al menos, seguimos manteniendo que el material del myspace nada tiene que ver con una banda que suena realmente bien en vivo, especialmente gracias a su batería.

Minsk prácticamente resume su actuación con el dato de haber estado más tiempo montando y desmontando que actuando. Y eso que contamos una especie de prueba de sonido algo free jazz en el tiempo de actuación.

Lo peor de todo ello es que lo poco que los tuvimos en escena nos sorprendió también para bien. Su cantante a ras de suelo, ya que no cabía en el escenario, se dedicaba a gestualizar toda la música entre golpe y golpe de saxofón. Igual de sorprendente que su baterista y su tatuaje en la cara: impresionantes en ambos casos. Una pena que la cosa no durara más de 20 minutos, casi mejor hubieramos preferido salir decepcionados por su actuación para no quedarnos con ganas de más.

Igual que la de Grey Daturas, pero con la pega del enfriamiento de la actuación dada la abundante espantada de público. Estos australianos es que apenas les dió tiempo a dos temas (largos), cosa que también restó variedad al ruidoso concierto.

Aún así hicieron lo suyo: taladrarnos los oídos, llenar de cambios de ritmo la sala y ... Despedirse pronto, claro. Una pena de evento, pues tanto las bandas como los organizadores habían sido capaces de sacar esto adelante con buena nota, pero no siempre todo sale bien.