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Crónica: Garcia, John - Madrid (17/06/2010)

17/06/2010, Madrid
8.6
8
Heineken, Lleno
Precio: 18

Pixies son el plato fuerte de un Primavera Sound, el día después de ver como Pavement abarrotaban el escenario principal de dicho festival. Jane's Addiction en la edición madrileña de Rock In Rio como uno de los grandes reclamos del festival. Estos son algunos ejemplos tontos de cómo el tiempo pasa, y bandas que en su mejor momento pasaron desapercibidas en España, ahora gozan de éxito.

El caso que nos ocupa es algo aún más curioso, pues Kyuss nunca consiguieron un mísero éxito cuando con su corta edad se estaban sacando un cancionero que poner a la altura de los primeros Black Sabbath. Por lo menos, nunca tuvieron lo que se merecieron, que ahora el tiempo les ha dado con creces.

Con esta realidad, su cantante se marca una gira de versiones que probablmente sea de todo menos ético, pero que  era una manera de quitarnos la espinita. John García, que andaba desde hace dos o tres años algo perdido, se junta con tres colegas holandeses que defienden bien un sonido tan personal como el de Kyuss, pero sobre todo nos dejan a todos con una sonrisa agradable y emotiva mientras coreamos el inicio de concierto con "Molten Universe", "Thumb" y "Hurricane".

La ventaja de García con respecto al resto de Kyuss radica en que aún siendo el miembro que menos activamente participó en las composiciones, daba la cara mostrando una voz muy personal. Porque el aspecto vocal luchaba en cada tema por sobrevivir entre la potencia y distorsión del grupo, pero John destacaba como una de las mejores voces de rock que surgieron en los 90. En su versión 2010, aunque mucho más gordo y desganado, vimos una versión sensacional que se iba calentando poco a poco.

Para colmo, una sala de difícil sonido como Heineken estuvo a la altura de la distorsión y permitió disfrutar sin problemas de las inolvidables "Spaceship Landing" o "100º". Si somos sinceros, hubo algunas como "El Rodeo" que no sonaron nada bien, pero sobre todo por culpa de la mala ejecución puntual de su batería.

El día que se reunan arrasaran en cualquier festival o sala de gran aforo. Las caras de la gente, las gargantas sonando y las cabezas agitando así lo indican. De momento eso anda lejos, pero el buen sabor de boca del otro día no nos lo quita nadie.